05taller santiago sebastian pasajesVIS de alta calidad arquitectónica. El proyecto desarrollado en el barrio Las Cruces en Bogotá, consta de tres etapas que son el resultado de un trabajo de renovación urbana en el que se rescata la esencia histórica del sector.

Los primos Santiago Pradilla Hosie y Sebastián Serna Hosie, son socios fundadores del Taller de Santiago y Sebastián, empresa de arquitectura, investigación y arte, encargada de la estructuración diseño y construcción del proyecto Pasajes Residenciales, localizado en el barrio Las Cruces en Bogotá.

Sebastián y Santiago realizaron una serie de intervenciones en edificios de patrimonio, y visitaron el barrio Las Cruces allí encontraron un sector de gran importancia cultural, y la oportunidad de construir viviendas de interés social en el centro y no en la periferia de la ciudad.

Tardaron más de cinco años, organizando, entendiendo el lugar, qué tipo de intervención era la pertinente, y terminaron haciendo obras nuevas buscando no solo construir un edificio, sino que la suma de varios proyectos para la recuperación del centro histórico.

A Santiago y Sebastián no les interesa la renovación urbana en la que se tumban edificaciones y se construye de cero, que es mucho de lo que está pasando en la parte posterior de Las Cruces, donde compran cuatro o cinco casas, engloban y montan una torre que no tiene nada que ver con el sector.

“Para nosotros la renovación urbana es identificar la memoria del barrio, cómo se desarrolla, cuáles son sus tipologías, y desde ahí crecer. Tiene más sentido porque no podemos intervenir todas las zonas de la ciudad de igual manera, hay que entender el lugar, su geografía, la gente”, enfatiza Pradilla.

En el proyecto Pasajes Residenciales, a priori se realizó un proyecto artístico que fue la recuperación del sistema hidráulico de la fuente de La Garza, que se encuentra en el Parque de Las Cruces y estaba abandonada.

pasajes residenciales taller santiago sebastianTIPOLOGÍA DE PASAJES

Aunque los lotes en los que se desarrollaron las tres etapas del proyecto tienen una característica común y es que son muy largos, de 10 m2 de frente por 60 m2 de fondo, las etapas son diferentes, cada una tiene su licencia de construcción, un diseño arquitectónico especial y conexiones al servicio de luz independientes.

En cada uno de los lotes se construyeron aproximadamente 30 apartamentos y un par de locales comerciales “La geometría de los lotes que por sus medidas se pensaría que es mala, la verdad es muy interesante, es una tipología conocida como de pasaje, porque son pasajes muy largos de vivienda, viene desde París de hace dos siglos, la traen acá como barrio obrero, y le da un carácter específico al sector, por eso lo que nos interesa es recuperar esa tipología” explica Serna.

Hoy en día los habitantes del proyecto Pasajes Residenciales, se apropian muy bien del espacio y quieren mucho sus edificios y apartamentos, ya que tienen ese valor de diseño que lo hizo merecedor de un premio de la Bienal Colombiana de Arquitectura 2018 en la categoría hábitat social.

“Es un reconocimiento a un proyecto que busca solucionar la vivienda de bajo costo, pero haciendo ciudad, no es un problema de cantidad de unidades. Además, hemos tratado de demostrar con este proyecto que la buena arquitectura no requiere altos presupuestos, las cosas bien hechas con trabajo, con dedicación y sensibilidad pueden ser destacadas” indica Santiago.

Por su parte Sebastián agrega que se pueden hacer proyectos interesantes de una escala pequeña o mediana, “no tenemos que pretender comprar una manzana para solucionar un buen proyecto de vivienda” asegura.

“Se pueden hacer proyectos interesantes de una escala pequeña o mediana, no tenemos que pretender comprar una manzana para solucionar un buen proyecto de vivienda”.