Luego de un cierre de 2018 en el que el sector constructor paso por incertidumbre política y nuevas reglas de juego en los segmentos, los actores se proyectan para el año en curso.

La coyuntura de la construcción en Colombia se enmarcan en el entorno económico del país, esto teniendo en cuenta que las perspectivas de crecimiento macroeconómicas del sector de construcción son moderadamente positivas, por lo que se espera que una aceleración en la construcción, tanto en el subsector residencial como en el de obras civiles, beneficie los resultados generales.

En el último trimestre del año, la economía colombiana logró mostrar signos evidentes de recuperación, que se ven reflejados tanto en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) como en los demás indicadores que miden la actividad productiva.

SE ESPERA QUE LA CONSTRUCCIÓN APORTE CON UNA DINÁMICA POSITIVA DE 3 POR CIENTO. ASÍ TANTO EL INDICADOR  DE OBRAS CIVILES COMO EL DE EDIFICACIONES JALONARÍAN AL ALZA A ESTE RENGLÓN.

Según reportó el DANE, en el tercer trimestre de 2018 el PIB a precios constantes aumentó 2,7 % con relación al mismo periodo de 2017. Al analizar el resultado del valor agregado por grandes
ramas de actividad, se observa un incremento de 1,8 % del valor agregado del sector construcción; este resultado se explica principalmente en los subsectores de: Construcción de edificaciones residenciales y no residenciales 4,1 % y actividades especializadas 1,3 %.

elementos sector constructor

Como lo explica Corficolombiana en su estudio de “Proyecciones 2019: atención al volante y Perspectiva Macroeconómica: Efectos colaterales” la dinámica del sector constructor se moverá en dos frentes: El sector de edificaciones es el más representativo dentro del rubro de construcción a nivel nacional y ha tenido un desempeño negativo en los últimos siete trimestres. De acuerdo con las estimaciones, esperamos  una recuperación leve impulsada por una reducción en el stock de vivienda y otros programas del Ministerio de Vivienda como la iniciación de 1 millón 40 mil viviendas nuevas, el impulso al crédito hipotecario a través del programa Mi Casa Ya, el programa Semillero de Propietarios, mejoras integrales de vivienda, la actualización de 150 planes de ordenamiento territorial, entre otros.

En cuanto a obras civiles, en 2019 se ejecutarían recursos por 1.1 % del PIB en proyectos de infraestructura 4G, siendo este el año con el mayor gasto como porcentaje del PIB entre 2015 y 2023. Estos elementos impulsarían al alza la demanda de cemento y concreto, acelerando las ventas de los emisores del sector y favoreciendo sus resultados.

Sin embargo, el panorama se muestra contraído teniendo en cuenta que:

  1. En el segmento de edificaciones no residenciales, se sigue presentando un exceso de oferta que limita un mayor gasto de capital;
  2. Habrá una menor ejecución en proyectos de obras 4G como resultado de los problemas administrativos y los retrasos por trámites socio-ambientales en varios proyectos;
  3. Se estima una  contracción en la intención de compra del segmento medio con la eliminación del subsidio a la tasa media, es decir, ausencia del Frech No VIS.