El mercado ofrece distintas especificaciones de herramientas eléctricas por lo que es importante saber elegirlas.

Evidentemente, las herramientas eléctricas juegan un papel importante a la hora de mejorar el trabajo de los constructores y contratistas: más allá de estar a la moda, aumentan la productividad y precisión de los trabajadores.

En la actualidad, es fácil ir al mercado y encontrar aquellos productos (con cable o batería) que reemplazaron con perfección y evolución a las herramientas manuales, dándoles a los usuarios facilidad, perfección y flexibilidad, al momento de trabajar.

Teniendo en cuenta esto, a continuación, le traemos algunos consejos para aplicar y decidir cuál es la mejor herramienta para su trabajo:

Potencia

El mecanismo eléctrico en sí mismo claramente depende de la corriente o potencia que tenga la máquina. Por tanto, es necesario que la persona se fije en los vatios y revoluciones por minuto de la herramienta, debido a que hay diversas opciones en el mercado.

Así mismo, aquí también juega un rol importante la superficie a trabajar. Por ejemplo, para cortar superficies rígidas, lo ideal es conseguir pulidoras que, además de tener discos estables y fuertes, cuenten con un motor suficiente para soportar el material, mientras que para cortar materiales más blandos, no es necesaria tanta revolución.

Lugar de trabajo

Estos productos están divididos en dos: los de batería y los que necesitan un cable para tener energía. Por ello, antes de comprar una de estas herramientas, es imprescindible pensar en el área en la que trabajará.

Empezando por el hecho de que si está laborando en una zona con difícil acceso, en donde hay humedad o muchos escombros, lo ideal es evitar los cables y usar herramientas recargables o con batería, que le permitan moverse con facilidad en el espacio, sin enredos, tropiezos o peligros por los contactos entre los cables y elementos como el agua.

Por ejemplo, ahora hay fabricantes que están aumentando hasta cinco veces la duración de la batería de los equipos, precisamente para asegurarse de que las herramientas pueden soportar los requerimientos del trabajo. En estos casos es fundamental estar pendientes de que la herramienta esté cargada.

Por otro lado, si en el área cuenta con conexiones de electricidad, permite el manejo de cables (sin peligros) y el instrumento es para jornadas extensas, la mejor opción es contar con herramientas cableadas, que le darán toda la funcionalidad necesaria.

Tipo de trabajo

Tener en cuenta las superficies o materiales sobre los que se va a trabajar (rígidos, lisos, suaves) es fundamental. Por ello, es que el mercado ofrece herramientas que se ajustan y le pueden proveer lo que necesita, de acuerdo con el tipo de trabajo.

Según con el portal Teoría de la Construcción, por ejemplo, los taladros son infaltables, para perforar; las amoladoras para cortar; los atornilladores para ajustar o desajustar; las hormigoneras para mezclar o las soldadoras para unir.

Es de destacar que en tanto se elija la herramienta adecuada para el trabajo, se asegurarán acabados más limpios, la eficiencia y la seguridad (ya que estas herramientas cuentan con mecanismos propios para proteger al obrero).

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