Según cifras reveladas por el Consejo Colombiano de Seguridad, en 2020, el sector de la construcción presentó una tasa de 6.4 accidentes por cada 100 trabajadores, mientras la tasa de accidentalidad laboral anual del país fue de 4.4 accidentes por cada 100 trabajadores. 

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Con el objetivo de aminorar estas cifras, las empresas del sector están migrando hacia plataformas digitales que, más allá de los conocidos beneficios en cuanto a disponibilidad de datos, ofrecen mejorar la gestión e implementación de programas de seguridad para sus empleados.

“Hoy las herramientas digitales son decisivas para implantar con éxito un programa de seguridad en el trabajo, porque facilitan los procedimientos administrativos y ponen el foco en lo importante: cómo mejorar para que las tasas de accidentalidad se sigan reduciendo”, comentó Luis Herrera, director de Ventas para América Latina de Procore.

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Beneficios

En este sentido, Procore, empresa dedicada al software de gestión para la construcción, destaca:

  1. Acreditación con terceros: La digitalización de toda la gestión administrativa relacionada con la política de seguridad empresarial permite la mejora continua y facilita los procesos de acreditación con terceros. Además, la seguridad del trabajador es un aspecto que afecta la confianza del cliente con la empresa.
  2. Control sin necesidad de estar en obra: Las herramientas digitales permiten realizar auditoría remota de la correcta implementación del sistema de seguridad de cada empresa, sin hacer presencia en la obra, gracias a todos los datos registrados en la plataforma (indicadores y anomalías).
  3. Nuevas formas de evidenciar y resolver problemas: El envío de alertas de seguridad se realiza de manera instantánea a través de la plataforma. Se puede cargar una foto para explicar el inconveniente y la solicitud llega directamente al encargado de darle solución. Esto mejora los tiempos de respuesta y minimiza las posibilidades de que ocurra un siniestro.
  4. Redirección ágil de la estrategia de seguridad: Cuando se deben realizar modificaciones a la política, hay un ahorro importante en todo el papeleo y aprobaciones necesarias para que salga a flote. Un ejemplo de ello fue la implementación de estrategias de bioseguridad para seguir trabajando en medio de la pandemia por Covid-19. Gracias a los datos registrados en las plataformas, las empresas conocían exactamente el número de trabajadores por zonas para realizar los cálculos de aforo, el número de equipos de protección individual y los elementos necesarios para la limpieza y desinfección.
  5. Menos labores administrativas: Liberar al personal de extenuantes labores administrativas les permite analizar los datos recogidos en la plataforma para reconocer cuáles actividades generan mayores tasas de accidentalidad, para poner en marcha acciones correctivas.
  6. Comunicación más fluida obra- oficina: Conectar a todo el personal a través de una plataforma digital permite que la información fluya y que cada uno esté más consciente de lo que debe hacer para proteger su seguridad en el trabajo. Además, el personal que trabaja en la obra y el personal que trabaja en la oficina tiene acceso a la misma documentación, lo que facilita la inspección y la siguiente retroalimentación.

Gracias a todas estas funciones, disponibles en una sola plataforma, hoy el rubro de la construcción cuenta con los recursos necesarios para alcanzar las metas de baja accidentabilidad que tanto busca alcanzar. Este objetivo es cada día más promovido no solo en nuestro país, sino en el mundo entero, por lo que cumplirlo se ha convertido en una necesidad imperiosa para mantener los niveles esperados en el ranking de seguridad de las empresas.

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