En materia de maquinarias y equipos, la tecnología hoy permite hacer lo que no se pensaba hace algunos años: tener una pulidora sin cables o realizar trabajos de estabilización de suelo en minutos. ¿Es hora de salir de compras o mejor alquilar? Aquí, algunas respuestas.

Parte fundamental de toda construcción, sea edificaciones o infraestructura, es el trabajo previo a la producción que contempla el presupuesto, permisos, el recurso humano, pero también de búsqueda de
la maquinaria y los equipos que los acompañará durante el proyecto que se va a desarrollar.

Actualmente con la amplia gama de productos disponibles en el mercado, los empresarios no saben por dónde arrancar y en qué basarse para tomar la decisión adecuada que les permita cumplir con los tiempos de entrega y cuidar su bolsillo en la etapa de consolidación del terreno. Como ayuda, En Obra presenta algunas tendencias y da algunos consejos.

Como bien se ha mencionado, hay dos protagonistas: maquinaria y equipos. La primera categoría está definida como el conjunto de herramientas encargadas de remover, modificar el perfil de la tierra, transportar materiales, cargar y descargar elementos para la construcción y conformar el terreno. Las más conocidas y utilizadas son las máquinas de excavación, así como los camiones articulados, los compactadores, los camiones y tractores. En esta misma categoría, también entran grúas y torres.

Por su parte, los equipos son aquellas herramientas eléctricas que requieren de la fuerza humana para que trabajen, tal es el caso de martillos demoledores, pulidoras y sierras eléctricas, que con sus funciones hacen más fácil la vida del operario que la maneja. Y ahora aún más, pues la tendencia en este segmento son equipos inalámbricos, que aunque apenas están penetrando el mercado colombiano, se ven como una opción que va a llegar a más constructoras en un mediano plazo.

Cifras estimadas de Bosch indican que en Latinoamérica las herramientas inalámbricas presentan un crecimiento de 40% a 30%, con un pequeño porcentaje en países como Colombia, donde apenas van ganando terreno.

Ojo al presupuesto en maquinaria

Sin duda uno de los sectores que se ha visto más afectados con la valorización del dólar frente al peso colombiano y con las pérdidas que ha tenido el precio del petróleo en el último año, ha sido el de maquinaria. Por un lado, a pesar de que estos equipos están exentos de aranceles cuando se importan, un cambio de $2.862 (Tasa Representativa del Mercado- TRM- vigente al cierre de la edición) no es favorable para traerlos.

De otro lado, uno de los clientes principales de estos proveedores de maquinaria son precisamente las empresas del sector Minero Energético, que han bajado el ritmo de su actividad con la caída que ha experimentado el crudo a precios de US$60 en promedio.

Si bien se ha dicho que comprar excavadoras, motoniveladoras o cargadores es un buen negocio si de obras extensas se trata, lo cierto es que este no es un buen momento para hacerlo. Los precios no son los más convenientes y en el mercado existen competidores fuertes en alquiler de maquinaria, con tarifas flexibles.

En desventaja está la compra de maquinarias porque estas son objeto de la depreciación por temporadas, pues si bien las constructoras pueden tener adjudicaciones importantes para desarrollar a corto plazo, luego vienen periodos quietos en los que pueden permanecer sin uso y por consiguiente no generarían ingreso y sí gastos.

Teniendo en cuenta lo anterior, y que hay empresas cuyo “core” de negocio es precisamente las maquinas para la construcción, siendo expertas en su manejo y administración, podría decirse que una buena opción es alquilar, pues en ocasiones no solo ofrecen una marca de respaldo como Linkbelt, Tadano, Grove, Manitowoc y Sany, sino que tienen disponibles herramientas nuevas o usadas.

Y es que, independientemente del apoyo que está prestando el gobierno a las constructoras en obras de vivienda e infraestructura, con proyectos de alto presupuesto y a mediano plazo, pocos son los que destacan la opción de compra como una buena decisión.

Sin embargo, algunos consideran que el panorama es sensible de cambios en un tiempo, pues en 2016 las obras prometen arrancar y dinamizar la compra de maquinaria por disponibilidad inmediata y frecuencia de uso.

Equipos ‘sin cables’ van por el mercado

Los equipos inalámbricos son hoy una de las opciones más innovadoras que tiene el mercado, pues brindan comodidad a los operarios y ahorros considerables a las constructoras.

Rodrigo Stella, director de marketing de la unidad de negocio Accesorios de Bosh para Latinoamérica, dijo a En Obra que además de eficiencia, estos equipos inalámbricos, como es el caso de vibradores de concreto, pulidoras, sierras y martillos demoledores, permiten tener un trabajo continuo, pues tienen la opción de renovar baterías y estas cuentan con un amperaje que les da mayor duración.

En la página de Bosch explican que las herramientas inalámbricas que operan con las baterías de la marca, tienen un amperaje que da hasta un 53% más tiempo de trabajo que otros competidores del mercado. Esto hace referencia a la capacidad de almacenamiento de la batería, que es como el tanque de combustible de un auto, y lo que indica es que el espacio para recargar la energía, es amplio. Así las cosas, el beneficio está relacionado a la durabilidad y productividad para las extensas horas de trabajo.

En el mercado además de las herramientas con baterías, también hay equipos inalámbricos sin carbón, lo cual es un alivio para las empresas en términos de mantenimiento. La tecnología se denomina Fuel y está disponible en equipos de la marca Milwaukee.

“Su valor se incrementa entre un 15% a 20% sobre una herramienta inalámbrica convencional”, asegura Jimmy Rico, territory manager de Milwaukee.

Entre las características de estos equipos vale la pena destacar la tecnología PowerState Brushless, es decir, motores sin escobillas, el control del funcionamiento electrónico y baterías de ion de litio hasta de 5.0 amperios.

Sin duda, la portabilidad es el amigo número uno de los equipos inalámbricos, pues no requieren una red eléctrica constante -lo cual se ve reflejado en disminución de costos de producción- están libres de mantenimientos en el caso de la tecnología Fuel, vienen con diseños ergonómicos y versátiles, son livianos y a la vez potentes con la posibilidad de llevarse de un lado a otro.

En esa línea, se han desarrollado maletines para transportar la herramienta que tienen incorporados sistemas prácticos como Click&go, que le hacen más fácil el día a día a las personas que tienen que manejar más de una herramienta.

“Definitivamente la tecnología inalámbrica hace más sencillo los trabajos más exigentes, disminuyendo costos de producción, mano de obra y tiempos mínimos de trabajo”, manifestó Rico, quien añade que “los beneficios que ofrece una herramienta inalámbrica para la industria y la construcción realmente son bastantes, siempre y cuando el usuario final logre seleccionar una herramienta con calidad, soporte de fábrica y con altos grados de exigencia”.