oficinas colaborativas

La evolución de la arquitectura interior para ambientes corporativos e institucionales, tendrá en el 2014 una expresión más marcada, a partir de diferentes fenómenos como por ejemplo, el agotamiento del espacio para construir en las áreas urbanas, por consiguiente el aumento del valor del metro cuadrado; el incremento del estrés y su incidencia en la salud de los trabajadores tanto del nivel operativo, como del nivel directivo; mayor vértigo en conceptos como la obsolescencia de tecnología y la conectividad, y frente a esto, una mayor aceptación por diferentes estilos nuevos de trabajo propagados incluso por los Gobiernos, como por ejemplo el teletrabajo, o por el mismo mercado como la contratación por proyectos de profesionales y consultores independientes, lo que va unido a la cada vez más alta movilidad laboral.

 

La conjunción de estos fenómenos en el país (también tendencias en otros campos y disciplinas) influirán de forma definitiva en la concepción de los espacios, por adaptación pero también por influencia, en especial por parte de los estilos de vida que experimentan en países europeos como en Estados Unidos.

 

De tal forma que el reto de los empresarios colombianos en adelante se centrará en tres vertientes:

Por un lado, hacer el máximo aprovechamiento de los metros cuadrados con los que pueda contar al abrir nuevas oficinas o reubicarse en virtud del POT.

En segunda instancia, atender de forma íntegra la legislación en materia de salud ocupacional, con el fin de ofrecer mayor bienestar a sus colaboradores, bajar el estrés, lo cual beneficiará su productividad y su recurso humano.

En tercer lugar, atraer el mejor talento, fidelizarlo y lograr que se quede en su compañía haciendo empleo de estrategias de diferente clase como el salario emocional, pero también a través de entornos atractivos que permitan el establecimiento de una relación íntima entre el profesional y su oficina, como si fuera su propio y acogedor hogar.

La respuesta mejor ponderada en materia de diseño arquitectónico para espacios corporativos en medio de estos fenómenos, son los ambientes colaborativos, una tendencia social clara que rompe por completo con los tradicionales conceptos de oficina acuñados en la era industrial, en aspectos como la división de los espacios, la modulación, la jerarquización de ambientes y la individualización de los derechos sobre los mismos. Todo esto se cambia por espacios abiertos, no limitados, más iluminados y ventilados que antes, pero sobre todo, más flexibles, más comunes y funcionales.

 

¿Cómo se logra

Desde el punto de vista del espacio total, se busca crear entornos de uso común como áreas de trabajo o salas de reuniones, pues ya no es necesario un puesto de trabajo estático para cada trabajador, dado que éste ya no permanece 10 ni 8 horas de trabajo seguidas en la oficina, en virtud de la flexibilidad de los esquemas laborales, como por ejemplo el Home Office, en donde los colaboradores llegan de forma itinerante a la oficina y no es funcional tenerles un puesto fijo, sino que es mejor tenerle varias áreas de trabajo colaborativo para que trabajen por períodos cortos, afirma la diseñadora Lorena García Soto, directora de Diseño de Producto Corporativo y Proyectos Especiales de Solinoff, quien participó en la creación de la Línea Porto, ganadora del Premio Lápiz de Acero de la Revista Proyecto Diseño.

 

Desde el punto de vista del diseño, se busca que estos espacios colaborativos no sean más sitios fríos, sino agradables para relajar el estado mental de los trabajadores. Está comprobado desde un ángulo de Programación Neuro-Lingüística, que es posible mover el eje mental de las personas a través de los sentidos, para este caso se hace con el cambio de la dinámica del espacio, es decir, con un juego de elementos como la forma y el color del mobiliario. Por ejemplo, se pueden mezclar texturas de piso, iluminaciones de distintas fuentes, diferentes telas en las sillas y el uso de colores vivos.

 

Todo esto traduce la interacción de tendencias internacionales donde se valida la creación de espacios públicos y privados que convivan en una misma área, obteniendo entornos acogedores y flexibles, que propician que la persona continúe con su dinamismo según las características de su trabajo y su agenda diaria, afirma la diseñadora industrial Lorena García Soto, directora Comercial de Sillas de Solinoff , quien cuenta con una Especialización en Diseño de Interiores en el Istituto Europeo DI Desing de Milán.

 

Fuente: Solinoff