Por: Arq. Dorothea Rojas

Anteriormente, la arquitectura hospitalaria creaba edificios con formas puras, poco ostentosos y que su diseño era netamente funcional, de tal forma que respondiera a la norma y las necesidades. Sin embargo, la arquitectura hospitalaria moderna, además de la funcionalidad, busca estrategias para contribuir con el proceso del paciente y su familia, así como oportunidades para aportar a quienes allí trabajan —teniendo en cuenta sus extensos horarios.

Exactamente, la arquitectura hospitalaria ahora es vista como un elemento terapéutico ya que se demostró que reduce el estrés en los pacientes en proceso de recuperación, lo que impacta positivamente en su mejoría.

¿Por qué antes no y ahora sí? Es importante precisar que antes la variedad de materiales disponibles para cumplir con la norma de infraestructura hospitalaria eran limitados, los sistemas constructivos eran muy rígidos y se diseñaba teniendo en cuenta netamente lo funcional. Los costos elevados que suponía querer realizar algo ‘diferente’ hacía que pocos hospitales pudieran emprender el camino hacia la innovación.

Hoy en día, la variedad de posibilidades que ofrece el mercado, sistemas constructivos, equipo y mobiliario, ha permitido que se diseñe pensando en el bienestar de los pacientes, sus acompañantes y el personal médico, sin sacrificar la función. Por eso,  cuando se habla de diseño innovador —materiales inteligentes y sistemas constructivos novedosos— debemos dejar de pensar que los costos serán elevados; es importante desmentir dicho pensamiento porque los costos están directamente relacionados con el manejo del proyecto desde su concepción, construcción y posterior operación.

Temas como energía renovable, durabilidad de materiales (especificaciones técnicas), facilidad para la inspección, mantenimiento de la infraestructura y capacidad de atención generan factibilidad y, en pocas palabras, garantizan que en corto plazo se recupere la inversión inicial.

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La arquitectura hospitalaria moderna

La luz, el confort térmico, el silencio, el paisajismo y el diseño interior en un hospital son elementos vitales, pues son el punto de partida para lograr un aspecto diferenciador. Un hospital que se destaca por su atención, equipos médicos, e infraestructura innovadora y versátil contará con mayor afluencia de pacientes, lo que supone ingresos mensuales importantes. Pero para llegar allá —infraestructura innovadora—, la implementación de materiales inteligentes y tecnologías modernas son el ‘vehículo’ para crear diseños que cumplan con la norma y la función.

Hoy en día es posible garantizar la iluminación natural sabiendo controlar su incidencia en espacios, brindar confort térmico asegurando la ventilación adecuada, ofrecer un paisajismo interior y exterior mediante el contacto físico y visual de terrazas y jardines —garantizando que no habrá riesgo de infección y contaminación para los pacientes—, controlar el ruido para que los espacios de recuperación sean más silenciososy se puede llegar a ‘esconder’ el equipo médico que muchas veces intimida y asusta al paciente.

Es un hecho, los arquitectos han dado un giro excepcional a la concepción que antes predominaba en este tipo de edificaciones, cada vez veremos más hospitales que, además de atender una necesidad primaria, parecerán casi una obra impactante de arquitectura. Solo queda decir que más allá de la imagen institucional que brinde a los hospitales la arquitectura moderna, lo que más se debe destacar es que se dignifica al paciente pues, pese a estar enfermo, se siente junto a su familia en un lugar amigable que hace de su estancia un proceso más agradable y sanador.

Consulte la nota original en elhospital.com, comunidad de gestión y negocios del sector salud, publicación del portafolio de Axioma B2B Marketing.