El COVID-19 ha transformado la forma en que se ven los espacios, gracias al distanciamiento social. ¿Entonces cómo será la arquitectura del futuro?

La pandemia del COVID-19 no estará para siempre en la cotidianidad, como lo hace ahora, pero las medidas tomadas para prevenir el contagio, como los dos metros de distancia recomendados por el Gobierno de Colombia, están cambiando la concepción de espacio.

La creación de áreas que permitan el distanciamiento entre las personas está llevando a los profesionales de la arquitectura a rediseñar las áreas, para evitar el contacto entre las personas, como en Central Park, que se ha convertido en una instalación de apoyo para el hospital Monte Sinaí.

Siendo así, no solo las nuevas tecnologías están cambiando la arquitectura, sino la necesidad de diseños más versátiles, que se adapten a las condiciones actuales y, al tiempo, se preparen para el futuro. “La arquitectura moderna tiene más que ver con la defensa de la salud que con cualquier otra cosa”, dice la arquitecta española Beatriz Colomina al portal Euronews.

La inspiración, por ejemplo, pueden ser los tiempos de la tuberculosis, que obligaron a los arquitectos a crear espacios de aislamiento para las personas infectadas. Una enfermedad que también hizo repensar los materiales usados en las construcciones, para reemplazarlos por unos que potenciaran la higiene, es decir, en los que no se acumule el polvo y sean de limpieza fácil.

Lea también: 4 consejos para la ejecución de proyectos durante y después de la pandemia

La rapidez, por su parte, es una característica inminente. Tras el anuncio de cuarentena nacional, en los supermercados se puede ver la señalización para mantener una distancia segura, en los almacenes se advierte sobre el aforo máximo de las personas dentro del establecimiento y en las casas se busca que haya la ventilación suficiente.

Por tanto, desde ahora los compradores tienden a buscar áreas amplias, a revisar los materiales utilizados y a buscar alternativas de construcción rápida. Tales como el ejemplo lejano, pero efectivo, de la construcción del hospital en Wuhan, China, que llevó 10 días, con el fin de aliviar la afluencia de personas a las instituciones médicas que se quedaban sin capacidad, al contar con 1.000 camas debidamente separadas.

Cambios que no solo estarán durante la pandemia, sino que de alguna manera permanecerán en los diseños, pues, a raíz de la prevención de las personas, se seguirán buscando espacios de diversión en los hogares (independientes del exterior) y se seguirán ampliando las áreas urbanas, a fin de cumplir con la demanda y evitar el aglutinamiento.

Le puede interesar: Oficinas y lugares de trabajo, cómo prepararse para la reapertura

Fuentes: Euronews y Fundación Laboral de la Construcción.