El canon de los contratos de arrendamiento de vivienda urbana para 2016, tendrá un aumento de 6,77%, el cual corresponde al Índice de Precios al Consumidor del Dane para 2015.

Actualmente, en el país existen cerca de 17 millones de personas que viven en arriendo. Si bien, esta cifra es la más alta en los últimos ocho años, se constituye como un incentivo para la inversión en finca raíz, tanto en vivienda usada como nueva.

Según María Clara Duque, presidente ejecutiva de la Federación Colombiana de Lonjas de Propiedad Raíz, Fedelonjas, “ un incremento tan alto incentiva la inversión, también puede ocasionar movimientos en los contratos de arrendamiento de vivienda, porque propiciaría a que no se renueven algunos acuerdos y los inquilinos salgan al mercado a buscar inmuebles más económicos”.

Por otra parte, este ajuste solo podrá realizarse al momento de cumplir el año de haberse firmado o renovado el contrato, no antes, según los parámetros que rige el artículo 20 de la Ley 820 de 2003.

Llamado a las constructoras

Para Duque, este aumento para las construcciones se verá en los suministros, no en la tierra, por lo tanto, se espera una compensación respecto a la tierra y los insumos. “Esperamos en Bogotá, una dinámica muy interesante en cuanto a construcciones, cuando el alcalde comunique qué espacios va a liberar y cuáles no”.

Finalmente, agrego que una oportunidad interesante para las constructoras es empezar a arrendar las viviendas. “Sería una buena opción que las constructoras le apuesten a arrendar, es bueno para los inversionistas traer dinero, comprar propiedades y ponerlas en arriendo”.