En el diseño, uso de materiales y optimización de recursos se puede implementar la economía circular una tendencia amable con el planeta que llegó para quedarse.

La economía circular es un concepto que se relaciona con la sostenibilidad, el cual busca que el valor de los productos, los materiales y los recursos como materiales, agua, entre otros, se mantengan en la economía y en uso durante el mayor tiempo posible y así reducir al mínimo la producción de residuos.

Empresas, gobiernos y organizaciones cada vez más se suman al cambio y le han apostado a este tipo de economía como una alternativa para ayudar al planeta, en un proceso que se centra en -usar-recircular-producir de una manera circular.

Si se tiene en cuenta que en los países desarrollados se calcula que entre un tercio y la mitad de los residuos sólidos provienen del sector constructor y de la demolición de edificios y casas, la economía circular es una tendencia que debe ser involucrada y tenida en cuenta en función de la conversación de los valiosos recursos del planeta.

Construcción y economía circular: de la mano

Debido al auge de la economía circular, en el sector constructor ya se han encontrado formas de implementarla. Alrededor del mundo han empezado a desarrollar proyectos en los que la gran mayoría de materiales posibles que forman un edificio puedan volver a la naturaleza en forma de nutriente.

Según el Foro Económico Mundial, la integración de la economía circular en el sector de la construcción se puede lograr un cambio verdaderamente transformador. “Mediante el aprovechamiento de la capacidad del sector de la construcción muchos países podrían reducir las tasas de emisión de forma muy considerable. El ahorro energético que se podría conseguir es de más del 30%”, indica un estudio de dicha organización

Materiales y diseño: claves en la economía circular

A través de un diseño simplificado es posible ahorrar recursos en la medida que se tenga en cuenta que entre menos materiales sean usados se facilita su futura reintegración al medioambiente.

Es recomendable que en los procesos de diseño de edificios se tenga en cuenta que entre menos producción, hay más optimización de recursos y en consecuencia menos elementos a reciclar a futuro.

En el tema de los materiales, quizá el más importante para implementar la economía circular en la construcción, se deben priorizar los ciclables, los cuales cumplen con características como aumentar su valor como materias primas y que una vez utilizados, pueden volverse a utilizar o devueltos a la naturaleza en forma de nutrientes.

Uno de los materiales ciclables más eficientes es el yeso, considerado como resistente, flexible y adaptable, permita la mejora de la resistencia térmica, el aislamiento acústico y contribuye con la buena calidad del aire en las edificaciones, manteniendo una baja huella de carbono.

El yeso, una vez en descomposición genera calcio y azufre, los cuales son nutrientes valiosos para el suelo y favorecen el crecimiento de vegetación.

Por su parte, la madera reducir el uso de energía y es es un aislante altamente eficaz. Es un material neutral en CO2, ya que absorbe y elimina mucha más cantidad de CO2 del que genera en su fabricación.

De igual forma, es uno de los materiales más sostenibles siempre y cuando venga de una gestión planificada de los montes, logrando una explotación equilibrada y acorde con la potencialidad de los ecosistemas forestales.

La madera de construcción no solo es fácil de reciclar, además puede ser reutilizada para fabricar tableros aglomerados o convertida en combustible de biomasa.

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