En tiempos de COVID-19 uno de los sectores económicos más afectados es el de la construcción, esto debido a las medidas que tomaron los diferentes gobiernos para la prevención del contagio del virus.

En el caso de Suramérica, en chile, la paralización del sector, que se inició el pasado 15 de mayo, representa el estancamiento de más de 778 obras (747 en la Región Metropolitana y 31 en otras regiones). A nivel privado se afectaron 158 obras que cuentan con una inversión de US $46.208 millones, en el sector público son 127 proyectos con problemas de ejecución que cuentan con una inversión total de US $776 millones.

En Argentina las medidas de distanciamiento social para evitar la propagación del virus han tenido un fuerte impacto en la industria. El sector experimentó una contracción del 46,8 % durante marzo, en comparación con el mismo mes del año pasado. Estas cifras se suman a la disminución del 32,4 % del pasado mes febrero, en comparación con febrero de 2019. De esta forma, analizando el acumulado del primer trimestre de este año, la construcción cayó un 28,1 %, en comparación con el mismo periodo del año pasado.

En Perú la reapertura del sector se estaría llevando a cabo con el cumplimiento del protocolo sanitario impuesto por su gobierno. La norma señala que se priorizará el reinicio de las obras en las zonas donde haya menos exposición al contagio del COVID-19. Asimismo, en lo que se refiere a las iniciativas inmobiliarias, tendrán preferencia aquellos proyectos ubicados en terrenos privados, mientras que aquellos que se localizan en terrenos estatales deberán estar relacionados a salud, educación y seguridad nacional.

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