Revista En Obra hizo un registro fotográfico de esta vía de Cundinamarca que va desde Villeta, hasta Puerto Salgar y en la cual se presentan obstáculos para la terminación del primer sector.

Como es sabido la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (Anla) supeditó la construcción del sector 1 del Tramo 1 de la Ruta del Sol, a la solución técnica y medidas de manejo ambiental para mitigar el impacto de la construcción de la carretera entre Villeta – Guaduero, donde está ubicada la Reserva Forestal San Francisco.

El proceso sobre los cuidados medioambientales en este sector de 21 Km que corresponde a la tercera parte del tramo completo de 78 Km, los debe iniciar el Consorcio Vial Helios conformado por el Grupo Solarte, Conconcreto y la argentina Iecsa.

El consorcio Helios propone la construcción de un túnel de 9,4 kilómetros para la ruta Villeta-Guaduas, para solucionar la problemática de las licencias ambientales.

El concesionario indica que en cinco años, el ahorro en costo operacional sería de $1,5 billones.

La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) exige al concesionario respetar el trazado original.

Para actores del gremio de la ingeniería y personas cercanas al proyecto de la Concesión Vial Helios, la franja de 500 metros por la que se extiende el trazado del primer sector cruza por una zona que se desestabilizó con el fenómeno de la Niña (entre 2010 y 2011), lo mismo que por un entramado de fallas geológicas.

Según la ANI esos argumentos son una excusa del contratista para cambiar el trazado, como lo intentó Commsa. Para la entidad, el trazado solo puede moverse dentro de 500 metros y bajo riesgo del concesionario.

El Ministerio de Transporte, ha manifestado que el consorcio Helios dijo que se requieren $500 mil millones más para seguir con las obras. La ministra sostuvo que el contrato se suscribió por un billón de pesos y fue claro en todos sus aspectos.

Mintransporte aseguró que el Gobierno Nacional no hará ninguna adición presupuestal al contratista del tramo uno de la Ruta del Sol, para que pueda cumplir con el plan de mitigación por las modificaciones que se deben hacer en una reserva natural.

La Sociedad Colombiana de Ingenieros (SCI) manifiesta que los estructuradores del proyecto -la IFC, brazo financiero del Banco Mundial- aplicaron unas teorías que se alejan de lo que es la realidad de la ingeniería colombiana hoy, por consiguiente si podría hacerse una carretera con tecnología de túneles.

Agremiaciones, como la de los transportadores de carga, (Colfecar), indican que la principal preocupación radica en el punto muerto en el que están las conversaciones entre las autoridades, en este caso la ANI, y el consorcio adjudicado. Para la comunidad de la región esa platica se perdió.