Si bien el sector de la construcción esta alineado a políticas y reglamentos de equipo de protección personal (EPP) para las obras y trabajos asociados, ante la pandemia y la reactivación de actividades es importante que los empleadores, constructores y contratistas se mantengan actualizados de las recomendaciones principales de estos.

La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, sus siglas en inglés) desarrolló una guía de planificación contra el COVID-19 basándose en prácticas tradicionales de higiene industrial y de prevención de infecciones. En ellas incluye recomendaciones de los  EPP,  aunque el uso correcto del estos puede ayudar a prevenir algunas exposiciones, no debe tomar el lugar de otras estrategias de prevención. 

“Garantizar la provisión y el uso de todos los elementos de seguridad en el trabajo y protección personal dispuestos para el desarrollo de obras de construcción”.

Circular Conjunta 001 / Protocolo Bioseguridad Obras.

Ejemplos de EPP incluyen: guantes, gafas, escudos faciales, mascaras faciales y protección respiratoria, cuando sea pertinente. 

Durante el brote de una enfermedad infecciosa, como el COVID-19, las recomendaciones de EPP específicas a las ocupaciones o tareas de trabajo pueden cambiar, dependiendo de la ubicación geográfica, las evaluaciones de riesgo actualizadas para los trabajadores y la información sobre la efectividad del EPP en la prevención de la propagación del COVID-19. Los empleadores deben verificar las páginas en Internet de OSHA y el CDC regularmente para las actualizaciones sobre el EPP recomendado. 

Todos los tipos de EPP deben: 

  • Seleccionarse a base del riesgo para el trabajador. 
  • Ajustarse apropiadamente y reajustarse periódicamente, según sea aplicable (por ej. los respiradores). 
  • Usarse de manera consistente y apropiada cuando sea requerido. 
  • Inspeccionarse y recibir mantenimiento regularmente, y ser reemplazado, de ser necesario. 
  • Removerse, limpiarse y almacenarse o desecharse de manera apropiada, según sea aplicable, para evitar la contaminación del usuario, de otros, o el ambiente. 

Los empleadores están obligados a proveer a sus trabajadores el EPP necesario para mantenerlos seguros mientras realizan sus trabajos. Los tipos de EPP requeridos durante un brote de COVID-19 se basará en el riesgo de ser infectado con SARS-CoV-2 mientras se trabaja y se realizan tareas de trabajo que pudieran resultar en una exposición. 

Le recomendamos leer: Protocolo permitirá operar al sector constructor en tiempos de Covid-19