Con la construcción del proyecto arquitectónico ATRIO, en el centro de Bogotá, se han generado nuevos requisitos para la diferentes áreas que participan en el proceso constructivo. Ha sido a partir de estas nuevas necesidades que las empresas que construyen la obra han debido perfeccionar sus prácticas y productos para cumplir con las exigencias de este megaproyecto que le apuesta a modernizar el horizonte de la ciudad.


"Desde el inicio de la construcción de la obra se evidenciaron nuevas necesidades debido a diferentes factores como las condiciones del terreno, la magnitud misma del proyecto y la utilización de materiales, por mencionar algunas."
-

 

También le puede interesar: Las cifras del ATRIO

 

Uno de los primeros retos que tuvo que resolver el proyecto fue la construcción de la placa de cimentación, la base sobre la que se construye un edificio y que se encarga de repartir el peso de la construcción sobre toda la superficie. Solo en esta obra se utilizaron 7.369 metros cúbicos de concreto, el equivalente al contenido de mil mezcladoras de este material.

Para la construcción de la placa de cimentación, registrada como la más grande que se haya construido en la historia del país, tuvo que hacerse una modificación en la fórmula del concreto para garantizar que las deformaciones de la edificación sean uniformes y que con el tiempo todos los niveles de las torres se mantengan planos.

Iniciando el proceso de la instalación de la fachada, un sistema flotante de 40 mil metros cuadrados y diseñado exclusivamente para cubrir las torres de ATRIO, se debieron adoptar novedosas prácticas de logística en transporte e instalación.

Previo a la construcción de la estructura, se realizó un prototipo a escala de 100 metros cuadrados el cual se sometió a pruebas sísmicas y contó con la verificación de autoridades competentes en Italia que ratificaron su máximo desempeño.

La logística para el traslado de la fachada también ha significado la implementación de prácticas innovadoras. Para transportar los 5.821 paneles que conforman la estructura, desde Italia su lugar de construcción, debió instalarse un punto de control en Cartagena, para garantizar su arribo final en la obra en perfectas condiciones.

Otro componente de innovación en el proyecto ha sido la implementación de la tecnología BIM (Building Information Modeling), un sistema poco frecuente en el país que permite integrar el trabajo de las empresas nacionales e internacionales que intervienen en el proyecto para garantizar una planeación eficiente durante todo el proceso constructivo.

Esta metodología en ATRIO está enfocada además a brindar una evaluación ambiental, que permite una cuantificación de recursos importantes como la energía eléctrica, las materias primas y el agua, lo que además le ha permitido aspirar a la certificación LEED, (Leadership in Energy and Environmental Design) Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental.

La calificación LEED es un sistema que reconoce las mejores prácticas y estrategias para el cuidado del medio ambiente, desde el diseño y la construcción de edificaciones sostenibles. En ATRIO, al desarrollar el proyecto bajo estándares internacionales como la certificación LEED, se logran indicadores de eficiencia energética que no solo se traducen en un menor impacto ambiental, sino que maximizan los recursos en la operación del edificio.

El espacio abierto al público puede describirse como otro aspecto innovador de gran impacto para el desarrollo de Bogotá. De los 16.000 m2 que conforman la superficie, 10.000 m2 podrán ser transitados por las más de 75 mil personas que recorren en sector diariamente, generando mayor movilidad en la zona y conectividad entre el norte y sur de la ciudad.

 

También le puede interesar: ATRIO, el nuevo referente arquitectónico de Bogotá, alcanzó su altura máxima

 

Los detalles de innovación utilizados en Atrio, el nuevo corazón de Bogotá, un proyecto arquitectónico que contará con dos torres –la torre norte, que se construye actualmente, con 46 pisos y 201.6 metros de altura, destinada para uso de oficinas.

Y la torre sur, que aún no ha iniciado el proceso constructivo, y contará con 62 pisos y una altura de 268 metros, para uso residencial, de oficinas y hotel–, dan cuenta de tremendos avances en las creaciones que han hecho algunas empresas colombianas para la construcción de dicho megaproyecto, lo cual ha llevado a mejorar sus procesos con él ánimo de ser más competitivas tanto en el mercado nacional como en el internacional.