Con renovado optimismo, la capital vuelve a figurar en el panorama de los constructores.

Óscar Segura, gerente general de Segura M. y Cía.

-Ser muy prudentes. Es mejor ganar menos que el año anterior, pero no arriesgar lo que se tiene. Este es un año de cambio que va a tardar en acoplarse, como es lógico.

-Sobrevivir a la crisis. Las empresas pequeñas somos más sensibles a cualquier cambio del mercado. Sugerimos bajar el ritmo, es mejor hacer menos proyectos en el año, pero ir a la fija.

-Explorar otros nichos de mercado. Hay que trabajar en segmentos no tan competidos, que representen una oportunidad de negocio.

-Nuevas unidades de negocio. Vamos a apostarle al diseño arquitectónico que, por su naturaleza, es un proceso que requiere menor tiempo, que la construcción convencional. Es menos rentable, pero los resultados se ven más rápido. Es un asunto de volumen

Iván Caicedo, gerente de nuevos proyectos de Amarilo.

-Hay que ponerle mucha atención al detalle en los productos, la calidad hace posible proyectos bien logrados. Lupa al servicio al cliente.

-La saturación: en algunas ciudades el mercado está saturado, es importante diversificar y buscar nuevas zonas para construir .

-La inflación: se elevan los costos a causa de la inflación. Nada que hacer más que ser eficientes en los procesos, y mejorar el volumen de compra de materiales.

-Sube la tasa de interés: debe ser minucioso al perfilar los clientes, la capacidad de compra está reducida y el mercado va a reaccionar con viviendas más pequeñas.