Bogotá tiene grandes oportunidades para los constructores pensando en centros comerciales, y una primera muestra de esto, es que es la séptima ciudad más densa del mundo, haciéndola una de las metrópolis con más demanda en productos comerciales.

Aunque se ha hablado de que no hay nada más que inventar en temas de oferta en centros comerciales, durante el lanzamiento en Colombia de La compañía inmobiliaria de origen estadounidense Keller Williams, César Augusto Llano, ex presidente ejecutivo de Fedelonjas y moderador, abordó a los invitados con una serie de preguntas que dieron un panorama positivo para los constructores en medio del conversatorio “Inmuebles Comerciales en Tiempos Difíciles”.

El mensaje principal fue sobre la necesidad que hay de romper los paradigmas. Actualmente, no hay otra alternativa diferente a los grandes centros comerciales que ofrecen las mismas marcas, el llamado fue a generarotros espacios. Por ejemplo, las marcas genéricas de que son de gran demanda para los colombianos, no tienen un espacio por la imposibilidad que tienen los gestores inmobiliarios de ofrecerles espacios donde vender sus productos.

“Los centros comerciales actuales ya tienen todos las grandes marcas, pero no está quedando una oferta organizada para el resto de la población que no puede acceder a ellas, que es la gran mayoría”. comentó Alberto Muñoz, directivo con gran vinculación y experiencia en centros comerciales del país. Además agregó que: “hay que buscar una oferta inmobiliaria desde el punto local, tenemos queencontrar una oferta intermedia y baja para no llevar las mismas marcas, ofrecer una oferta productiva y accesible”.

También enfatizaron en la oportunidad que hay de construir centros comerciales que no sean tan lujosos. De esta forma, no generarían grandes cobros en administración y servicios, permitiendo que sean una gran oportunidad de fortalecer las medianas y pequeñas empresas, es decir, pequeños productores locales. Llanos también planteó la posibilidad de invertir en el reciclaje de centros comerciales y lo expone como una buena oportunidad, porque con algunas remodelaciones, también serían una opción para suplir las necesidades del mercado.

Las posibilidades de seguir explorando las ciudades intermedias, para generar centros de comercio donde existan marcas al alcance de la mayoría de la población, es una gran posibilidad de desarrollo, no solo por generar más oferta, sino porque las pequeñas empresas son las que están reduciendo el desempleo. Las grandes marcas ya han crecido lo que necesitaban y si continuaran creciendo, lo harían de forma lenta.