Construir un piso piloto
Este recurso permite que los clientes vean y sientan como va a ser su futura casa u oficina. El piso piloto debe estar totalmente equipado, ser casi habitable y estar decorado con un estilo sencillo y versátil para que cualquier cliente pueda imaginarse como quiere organizar los espacios.

Personalizar la oferta dependiendo los gustos de cada cliente
Muchas veces las constructoras suelen hacer todas las viviendas iguales y con los mismos materiales porque esto baja los costos. Sin embargo, los clientes no tienen los gustos iguales y las casas son bienes que están proyectados para que duren mucho tiempo, por lo que las personas deben tener el derecho de escoger como quieren sus acabados.

La personalización es un elemento que influye mucho en la decisión de compra. Sus precios deben negociarse para que se pueda tener una oferta ajustada a lo que cuesta estos cambios. Aun así, el constructor debe brindarle al comprador un catálogo de extras que los clientes pueden incluir dentro de su compra, teniendo de esta forma el control sobre la cantidad de cambios que se pueden realizar.
Estos cambios no deben suponer un problema estructural o estético de la edificación.

Vender es igual de importante que construir
Cada mes que pasa sin vender lo que se está construyendo, es dinero que como constructora se tiene invertido y que generalmente debe al banco. Por eso, se debe colocar igual de atención a las ventas que a la construcción.

De ahí la importancia de vender sobre planos porque entre más rápido se pague el crédito al banco, más rápido se tiene las ganancias en el bolsillo.

La estrategia está en premiar a los primeros que se arriesgan a comprar. A medida que pasa el tiempo se debe ir incrementando el precio. Sin embargo, pueden quedar viviendas sin vender cuando se llega la hora de la entrega. Ante esta situación es importante aportar mayor a la vivienda para que sea más atractiva la oferta, pero no se puede bajar el precio porque los últimos que compraron las viviendas se pueden enfadar.

Otra solución es dejar a la inmobiliaria las últimas viviendas para que las venda a menor precios, pero ya no es problema suyo porque los descuentos los hace otro.

Comparte las opiniones de los clientes en las redes sociales del proyecto
Esto motiva a otros clientes a invertir en la obra porque las personas se guían mucho de las experiencias que le pasan a otras personas y si estas son positivas van a querer participar en el proyecto.

Fuente: Ignacio Jaén