Los consultores en oficinas de Colliers International exponen su punto de vista sobre la actualidad de este mercado, las tendencias, innovaciones y criterios de búsqueda de los inquilinos.

¿Cómo ha sido el comportamiento de oficinas en Colombia durante el último año?
Durante este periodo se ha incrementado la construcción de edificios, con respecto a los años anteriores, esto debido a la situación que presentaba el mercado, donde la oferta venía aumentando gradualmente, dejando una demanda insatisfecha en compañías que buscaban ampliarse. A su vez, la devaluación del peso se activó causando cambios en términos de precios, teniendo como resultado un costo máximo de 100.000 pesos por metro cuadrado.
Al tener esta combinación de llegar al tope en términos de precio e incremento de la oferta con las nuevas construcciones; ha generado una estabilidad en el precio por metro cuadrado en edificios, teniendo así una actividad constante en el mercado; de igual forma la devaluación del precio generó mayor interés en las compañías multinacionales al encontrar un valor de renta económico, comparado con otros países.

¿Qué tendencia ha marcado este último período?
La tendencia durante el último año ha sido la disminución y estabilización de los precios del mercado de oficinas,  esto debido a la constante construcción de edificios de categoría A+, de altas especificaciones y construcción sostenible, entrando así una mayor cantidad de metros cuadrados al CBD (Central Business District) y Salitre, en la ciudad de Bogotá.
Actualmente, el mercado de oficinas en Bogotá cuenta con una de las absorciones más altas en la historia, tendiendo a ser más un mercado de inquilinos, que de propietaritos. Es decir es un buen momento para negociar como inquilinos y ser un poco más flexibles en las condiciones de cierre de negocios como propietarios.

¿Qué está demandando más el mercado en cuanto a infraestructura y especialidades de oficinas?
En este momento existen dos tipos de corrientes en los requerimientos de los clientes, una de ellas enfocada en términos de infraestructura, donde las compañías prefieren edificios de características A+ con plantas eficientes, buenos acabados, buena distribución de columnas, iluminación, alturas amplias, alta seguridad y en algunos casos construcción sostenible. Y otra de ellas, enfocada en temas presupuestales, donde algunos clientes con requerimientos entre 100 y 300 metros cuadrados, prefieren espacios de segunda generación con adecuaciones y divisiones para reutilizar, dado que esto representa ahorros.
Sin embargo, también se encuentran requerimientos en los que los usuarios prefieren áreas en obra gris para adecuar desde cero.