Las Patologías en la construcción en Madera, pueden deberse a su exposición a condiciones climáticas adversas, defectos propios del material o a una instalación anómala; las cuales producen alteraciones superficiales que afectan el aspecto decorativo de la misma y facilitan la entrada de agentes destructivos como hongos e insectos.

Estructuras de madera

De los agentes físicos que pueden degradar la madera, los más importantes son el agua, la humedad, la luz, el desgaste y el fuego. Sin embargo, al hablar de estructuras de madera, uno de los agentes que puede provocar más daño es el mismo usuario.

Los edificios antiguos sufren reformas que en ocasiones no están controladas por ningún técnico. Es así como, por ejemplo, derribar un tabique para unificar dos cuartos es una fuerte necesidad. Lo que no se toma en cuenta es que a pesar de que ese tabique aparenta ser una simple división, con el paso del tiempo ha pasado a formar parte de la estructura del edificio y que su destrucción puede tener fuertes consecuencias.

¿Cuáles son las patologías de la madera?

El origen orgánico de la madera la hace susceptible de ser degradada por organismos xilófagos (termitas, hongos de pudrición y carcoma). Sin embargo, para la actuación de la mayoría de estos organismos, se requiere humedad o situaciones que no deberían ser frecuentes en estructuras de madera bien diseñadas, construidas y mantenidas.

  • Agentes climáticos:
    Cuando la madera está expuesta al aire mucho tiempo se produce una oxidación de carbono que envejece la madera. La exposición de la misma a la radiación solar, provoca la desaparición de su color natural y hace que tenga rugosidad al tacto y un tono grisáceo característico.
  • Hongos y bacterias:
    Se reproducen por esporas que son transportadas por el viento. Destruyen la lignina, que es la sustancia que actúa como puente entre las células de la madera, la cual se va desintegrando y adquiriendo una textura rugosa y agrietada. La humedad fue permitir la apararición de moho que, si no es tratado a tiempo, puede pudrir la madera.
  • Insectos:
    Algunos utilizan la madera como refugio para depositar huevos, aprovechando pequeñas fisuras en la misma. Cuando nacen las larvas, convierten la madera en su hábitat y extraen de la misma el material que los alimenta.

 

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Prevención y tratamientos

En carácter preventivo, toda madera expuesta al aire (ya sea en espacios abiertos o cerrados), deberá ser recubierta con un material adecuado para protegerla de factores ambientales adversos.
Existen diferentes tratamientos preventivos/curativos:

  • Por impregnación química superficial (líquidos y gel).
  • Inyección química en exteriores, muros, suelos y vigas.
  • Tratamientos biológicos (cebos).

Los productos utilizados para los métodos de impregnación e inyección se denominan de tipo orgánico. Se llaman así porque contienen disolventes derivados del petróleo para la solubilización de las sustancias activas de síntesis. Se fijan por resinas y son productos bastante estables y penetrantes en la madera.

Estos productos impregnan la madera con biocidas y provocan la muerte de organismos xilófagos cuando la digieren.

Para las termitas se necesita otro tipo de tratamiento que acabe con la generación de larvas por parte de la reina de la colonia. Estos tratamientos se desarrollaron a finales del siglo XX, se llaman tratamientos biológicos o cebos y principalmente utilizan un principio activo basado en la inhibición de la quitina durante la muda del exoesqueleto en los individuos.

Los cebos son pequeños contenedores, de pared o de suelo, que incluyen celulosa (el alimento principal de las termitas). Estos se ubican en zonas donde existen puntos activos de ataque de las termitas. Se monitorizan periódicamente y si se encuentran termitas se sustituye la celulosa pura por el cebo impregnado con el producto, que tras ser consumido y repartido lentamente por toda la colonia, incluida la reina, hace que en el proceso de muda mueran los individuos, lo que termina por exterminar a la colonia.

Es importante tratar estas patologías en la construcción en madera para evitar el deterioro del material y fomentar el buen uso y cuidado del mismo.