Se celebró la edición 35 de los premios Corona Pro Hábitat. Tres grupos de arquitectos fueron los ganadores por sus propuestas de construcción de viviendas sostenibles, agradables y de bajo presupuesto.

Este premio busca ideas innovadoras para la construcción de viviendas urbanas y rurales. Dentro de los requisitos que exige está la tecnología, la sostenibilidad y los bajos costos. También que cambie el concepto que se tiene para las casas de interés social en la actualidad.

Casa Color Caribe, fue el diseño que obtuvo el primer puesto. Se centra en los valores tradicionales del caribe colombiano. Consiste en una vivienda bioclimática que busca que las casas no tengan una exposición directa al sol, donde la vegetación potencializa la regulación térmica del hogar y las aguas lluvias se conducen desde un canal hacia un estanque en cada vivienda.

Por otro lado, las aguas de las duchas y lavamanos son filtradas y se usan para el riego de los huertos y los sanitarios. Es una estructura que se ensambla con pernos, platinas y tornillos por lo que no se necesita de tanta mano de obra calificada. Las personas que la adquieran, se la entregan en un estucho con unos parámetros de diseño para que adecúen el lugar a su gusto. El valor total de la vivienda es de $21.995.000

Andrés Felipe Cabal, uno de los diseñadores de esta vivienda, habló sobre este proyecto en una entrevista para El Espectador, “este reconocimiento es un gran triunfo, pues es empezar a cumplir los sueños de hacer arquitectura muy valiosa y principalmente de empezar a construir país. Lo importante es que les genere calidad de vida a las personas

El segundo puesto fue para el equipo de arquitectos de Floridablanca, Santander. Ellos buscanque la vivienda retometradiciones de la arquitectura doméstica de la ciudad con espacios que ventilan el interior. De igual forma, incorporan sistemas de captación y reutilización de aguas lluvias para generar energías limpias mediante efectos fotovoltaicos.

Máquina verde también ocupó el segundo lugar con el equipo de Floridablanca. Este proyecto se basó en el uso de guadua, un material que se adapta a diferentes regiones del país. Su objetivo está sustentadoen tres aspectos: el económico, al utilizar la guadua como material de construcción; lo ambiental, que asegura que la guadua mejora la respuesta a posibles desastres natuales, y la social, por la inclusión de la población en la toma de decisiones al mejorar las condiciones de habitabilidad.

A los ganadores del concurso se les otorgó $10 millones para el equipo y $16 millones para desarrollar la obra. El premio Corona Pro Hábitat, como muchos premios alrededor del mundo buscan incentivar la construcción sostenible, el cuidado al medio ambiente y la reducción de gastos a la hora de realizar una obra.

Esto es muy importante tenerlo en cuenta porque refleja hacia donde se dirige el futuro de la industria y cuáles son las necesidades que tiene el mundo en este momento para poder satisfacerlas, con el fin de estar a la vanguardia y obtener más ingresos.

Información tomada de: El Espectador