Según La Galería Inmobiliaria, desde febrero de 2013 se han lanzado 1.211.676 m2 netos de oficinas. El 58 % de ellas se generaron entre el 2013 y 2014, disminuyendo progresivamente año tras año hasta constituir el 5 % de lanzamiento de oficinas en el 2019, el 2 % en 2020 y menos del 1 % en el 2021.

Recientemente, por disposición del gobierno se generan nuevas políticas para la legalización del teletrabajo, generando costos de auxilios, implementación de nuevas tecnologías y herramientas que podrían incluso superar el ahorro que algunas compañías obtienen, no solo en los costos de arrendamiento sino también en todos los costos administrativos que conlleva tener un espacio físico habilitado para el personal.

La reubicación de espacios en los diferentes mercados inmobiliarios, ofrecen a las compañías nuevas alternativas en materia de ubicaciones y precios competitivos. “Las empresas podrían contemplar la opción de volver a la asistencia obligatoria o determinar una cantidad de días de la semana para trabajo en las oficinas. El contexto actual representa una gran oportunidad para empresarios e inversionistas que se quieren radicar en la zona de la Sabana de Bogotá, un área de crecimiento económico”, explicó María Alejandra Lozada, gerente comercial de Estrategias 2G.

Lozada agregó que, las oficinas a las afueras de Bogotá tienen ventajas destacables. Los beneficios tributarios en el municipio de Chía, representan un incentivo para los sectores de construcción, infraestructura, ingeniería civil y automotriz. Esto a largo plazo representa un capital que se puede seguir invirtiendo en la empresa con la disminución en los impuestos.

La ubicación estratégica y la facilidad de acceso a otros servicios médicos, bancarios y educativos ha motivado la creciente demanda de oficinas fuera de Bogotá. Por ejemplo, en el municipio de Chía, se encuentra Belenus, un centro de negocios ubicado sobre la Milla de Oro, en el Km. 2 vía Chía – Cajicá, que tiene cercanía de zonas residenciales, centros comerciales, bancos, universidades, hoteles, clínicas y centros médicos, convirtiéndose en una gran oportunidad para inversionistas y empresarios.

Incluso, con la implementación del pico y placa solidario en Bogotá, los residentes de las afueras de la capital se ven afectados por los mayores tiempos de desplazamiento y entendiendo que en los municipios cercanos a la capital, vive un porcentaje importante de colaboradores que aún debe asistir a las oficinas en Bogotá, su calidad de vida se reduce, por lo que esta alternativa representa una solución facilitadora.

“Antes de la llegada de la contingencia sanitaria, los mercados inmobiliarios presentaban una desaceleración importante con los precios por metro cuadrado más bajos de la década, sobreoferta y poca demanda o en su defecto el incremento en la demanda de espacios premium. El 61 % de la oferta disponible correspondía a proyectos tipo A. Actualmente la demanda a las afueras de Bogotá está creciendo debido a su asequibilidad y comodidades para los colaboradores”, concluyó la gerente comercial de Estrategias 2G.