Durante los últimos años, el sector de la construcción ha debido renorvarse constantemente y ha buscado nuevas alternativas y procesos que sean sostenibles y minimicen el impacto ambiental.

Diferentes especialistas consideran que se han creado mitos que retrasan la adopción de tecnologías amigables con el ambiente y que generan un grado de escepticismo en los consumidores.

Algunas de esas creencias son:

– Mayor tiempo de construcción: el periodo de construcción afecta directamente el costo toal del proyecto, pero si se emplean los elementos y tecnologías adecuadas, como el fibrocemento, combinados con mano de obra calificada y una buena modulación, se puede ahorrar hasta un 40% de tiempo en el proceso.

– Estándares de calidad: existe la creencia de que los materiales de construcción no cumplen con todos los estándares, pero muchos de ellos cumplen con las normas, son certificados y, además, garantizan un buen desempeño en términos de calidad, seguridad y resistencia.

– Alto costo: se cree que al ser materiales amigables con el medio ambiente requieren una mayor inversión por las diferentes tecnologías que presentan, pero se debe analizar es el sistema, el valor por metro cuadrado instalado, los acabados requeridos, entre otros.

– Planeación más compleja: no se trata de la complejidad sino de ajustar diferentes variables desde el diseño de la obra. Hay que tener en cuenta la iluminación, ventilación, recursos hídricos y eléctricos, entre otros, que impulsen el rol de la sostenibilidad.

Artículo basado en información de www.laestrella.com.pa