En el sector constructor la exposición a condiciones climatológicas adquiere una gran relevancia, pues muchas de las tareas se realizan a la intemperie, lo que supone que los trabajadores estén expuestos durante una parte de la jornada laboral a condiciones muy variables y, en algunos casos, extremas, como frío o calor intenso, viento, lluvia, radiaciones solares, etc.

Cuando se producen precipitaciones de lluvia o granizo los trabajos pueden verse afectados haciéndose más complejos y peligrosos, pues se reduce la visibilidad, se dificulta el tránsito de vehículos y trabajadores, etc. Además, cuando ocurren de forma persistente pueden producir el deslizamiento o desprendimiento del terreno, lo que afecta especialmente a trabajos como excavaciones.

Además, en el caso de que haya tormentas eléctricas, existe riesgo de caída de rayos en la zona de trabajo, con la consiguiente posibilidad de que se produzcan daños, tanto para los trabajadores como para las instalaciones eléctricas.

Entonces, ¿cómo almacenar los materiales en obra?

Es fundamental manejar adecuadamente el suministro, almacenamiento, transporte y disposición de los materiales requeridos por la obra: arena, rellenos y triturados, hierro, prefabricados, ladrillos, adoquines, etc.

Los materiales de construcción que llegan a la obra deben ser dispuestos en los sitios establecidos para ello, generalmente en los patios de acopio del campamento, los cuales deben estar dotados de las estructura hidráulica retenedora de sólidos para cuando se presenten lluvias no arrastren sólidos que puedan contaminar los cuerpos de agua.

El almacenamiento de los materiales se debe realizar de acuerdo a su naturaleza y volumen y deberá estar debidamente señalizado e identificado. En caso de requerir la utilización del espacio público para el almacenamiento temporal de escombros o materiales de construcción, el cual no puede ser superior a 24 horas, la zona debe ser delimitada, señalizada y acordonada, de tal forma que se facilite el paso peatonal o el tránsito vehicular de manera segura y ordenada. Estos materiales deberán estar apilados y totalmente cubiertos, para evitar su dispersión por acción del agua o el viento.

Los materiales pétreos y granulares almacenados temporalmente en los frentes de trabajo deben estar protegidos contra la acción erosiva del agua, aire y evitar contaminación de los mismos. Durante el almacenamiento los materiales granulares deberán estar cubiertos con polietileno o cualquier otro material impermeable.

Insumos y otros materiales

Por seguridad y calidad de materiales, el almacenamiento de materiales como cemento, tuberías, hierros, etc., se realizará preferiblemente en el almacén dispuesto para esta actividad en el sitio de campamento de la obra. El almacenamiento de estos materiales se adelantará de la siguiente manera:

  • Cemento: se colocará sobre una cama en estibas de madera que garantice su protección contra la humedad.
  • Hierros: su almacenamiento se hará en el campamento y de manera temporal en los frentes de trabajo de acuerdo con la programación de obra.
  • Tubería: para su almacenamiento se construirán “burros” en varas limatón donde se clasificarán de acuerdo al tipo y diámetro.
  • Pinturas: el almacenamiento se adelantará en estanterías debidamente ventilados e identificados de acuerdo con el tipo de producto almacenado. Se deberá revisar el límite de acopio vertical. En cualquier caso se deberá contar con las hojas de seguridad (MSDS) de cada una de las sustancias presentes en la obra.
  • Mampostería y prefabricados: su almacenamiento se realizará en sitios cercanos a los frentes de obra, para facilitar su traslado. Estos materiales deberán estar señalizados.

Tras un periodo de lluvia intensa el suelo sobre el que se apoyan equipos de trabajo o medios auxiliares (como andamios o escaleras) puede quedar anegado o inestable, por lo que deberán adoptarse medidas de seguridad para evitar que estos equipos vuelquen, basculen o se desplacen intempestivamente por pérdida de estabilidad.

Cuando se producen precipitaciones intensas se produce de forma considerable una disminución de la visibilidad, que afecta a la percepción de las señales y del entorno. Otro de los efectos derivados de las precipitaciones es que el terreno por el que transitan los trabajadores se vuelve resbaladizo, especialmente si, además, circulan vehículos, incrementando el riesgo de caídas. Para evitarlo, se debe proporcionar a los trabajadores calzado adecuado.

Medidas preventivas en trabajos con lluvia

Los trabajadores de una obra solo deben emplear equipos de trabajo que sean seguros para el uso previsto, por lo que el empresario debe asegurarse de que, por diseño o por características constructivas, el equipo seleccionado sea adecuado para el trabajo a realizar, incluyendo las influencias externas a las que estará sometido, como puede ser la humedad por efecto de la lluvia o granizo.

Los equipos de protección individual empleados deben estar fabricados de materiales aislantes e impermeables que impidan que la ropa se humedezca. Del mismo modo, es importante emplear unas buenas botas que eviten la entrada de agua, pero lo más importante es que tengan suela antideslizante en terrenos inestables para evitar caídas y resbalones.

En caso de ser necesario trabajar con equipos eléctricos, hay que tener en cuenta que la lluvia o cualquier otra precipitación como granizo, llovizna, rocío o escarcha, pueden reducir drásticamente el aislamiento de los equipos utilizados. Para evitar daños a los trabajadores, la norma establece que, en caso de tormenta, lluvia, viento fuerte o cualquier otra condición que dificulte la visibilidad o la manipulación de las herramientas, los trabajos deberán prohibirse o suspenderse.

Además, es importante tomar precauciones en caso de realizar trabajos en espacios confinados. En estos espacios, es necesario prever circunstancias especiales como una inundación por efecto de lluvias intensas. Por ello, es importante planificar el trabajo considerando las previsiones meteorológicas que pueden ocasionar un cambio de nivel por efecto de aguas pluviales y el trazado de las instalaciones, ya que las lluvias pueden originarse lejos del lugar de operación y, sin embargo, afectar las instalaciones donde se está trabajando.

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