Solamente en Bogotá hay 2.363 edificaciones diagnosticadas en riesgo estructural por el Instituto Distrital de Gestión del Riesgo y Cambio Climático (Idiger).

Esto representa un inminente peligro para la vida de cientos de familias y un problema para los constructores de los proyectos inmobiliarios que tarde o temprano deben responder.

De acuerdo con el informe del Idiger, estas fallas estructurales afectan todo tipo de inmuebles en más de 900 zonas de la ciudad debido a deficiencias en la construcción y mala calidad de los materiales.

En ciudades como Medellín, las autoridades locales han tenido que evacuar a varias familias de construcciones mal edificadas y con materiales de pésima calidad.

“Frente a esta problemática, es necesario que los inversionistas de dichos proyectos sean conscientes de la responsabilidad social que tienen con todas las familias que compran una vivienda o un inmueble y, además, protejan su inversión mitigando todo tipo de riesgos”, explica Juan Andrés Gutiérrez, Ejecutivo de Multivista.

 

 

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A continuación, los puntos clave que se deben tener en cuenta durante los procesos constructivos para desarrollar obras con calidad:

  • Verifique por completo los materiales que llegan a la obra y asegúrese de que estos concuerden con las especificaciones y cantidades requeridas en el proyecto.
  • Consolide un archivo fotográfico digital de los elementos instalados en la obra en cada etapa del proyecto. De esta manera, logrará evidenciar la trazabilidad y soporte de la ejecución de un proyecto.
  • Llevar un control de calidad digital con comunicación interna entre los miembros del proyecto, para solucionar y evidenciar las no conformidades que pudieran llegar a ocasionar defectos de construcción.
  • Tener un sistema de seguimiento y supervisión remoto en tiempo real para apoyar la toma de decisiones basado en evidencias. Esta buena práctica es fundamental para proyectos de gran complejidad y en los que está involucrado personal que tiene responsabilidades en diferentes frentes de obra o varios proyectos.

No tener en cuenta estas variables, contribuye a que se tomen decisiones apresuradas debido a la necesidad de cumplir con cronogramas de obra apretados.