El sábado 12 de octubre de 2013 a las 8:20 de la noche, se desplomó la torre 6 del Edificio Space dejando 12 muertos y cerca de 161 familias sin hogar.

Un día antes, el 11 de octubre, el ingeniero calculista, Jorge Aristizábal, había asegurado ante los medios de comunicación que el edificio no representaba riesgo alguno, sin embargo, el entonces director encargado del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo, Jaime Gómez, decidió hacer caso omiso y ordenó la evacuación de la torre 6, evitando que las víctimas fueran más, pues en ese momento 17 familias habitaban la etapa.

La evacuación surgió como respuesta a las grietas de casi 10 centímetros que mostraba la estructura y entre ellas sus columnas. Por lo tanto, ese día llegaron unos obreros a corregir las fallas en la estructura, que quedaron atrapados en los escombros.

Después de un estudio realizado por la Universidad de los Andes, el Alcalde de Medellín, Aníbal Gaviria, ordenó la demolición de todo el conjunto el 23 de septiembre de 2014, basado en las conclusiones del estudio en las cuales se señalaba que gran parte del edificio presentaba un alto riesgo de colapso. Su demolición duró nueve segundos.

Según la investigación realizada por la Fiscalía, durante la construcción del Space “hubo fallas en diseño y construcción. Más de mil irregularidades en vigas, columnas, elevadores, entre otros”.

Asimismo, contó que el edificio fue diseñado sin tener en cuenta las normas de sismorresistencia, lo que “lleva a concluir que si se hubiera dado un sismo, el edificio no hubiese aguantado”. Además, el edificio estaba diseñado para soportar 22 pisos y fueron construidos 26.

¿Qué lección queda para los constructores?

Para Ricardo Uribe, Gerente General de la constructora Proksol una de las enseñanzas que dejó esta tragedia fue el tema de supervisión, y la interventoria estructural, además, contratar a un tercero que ayude a supervisar lo que realiza el contratista en cuanto estructura.

“En este momento nos encontramos haciendo una supervisión a los diseños estructurales, ya que fue un aprendizaje que nos dejó la tragedia del Edificio Space, además de revisar la calidad de materiales y demás” explicó Uribe.

Asimismo, para Óscar Pérez, arquitecto de DS+Arquitectos se aprendió a “tomar conciencia sobre los estudios de suelos con laboratorios certificados, a ser cuidadosos con las interventorías o quienes estén a cargo de revisar el diseño y sobretodo las obras”.