Los subsidios entregados benefician anualmente a más de 53.000 familias con ingresos de hasta cuatro salarios mínimos legales.

Cada año, por medio de la entrega de subsidios de vivienda, las Cajas de Compensación Familiar no solo ayudan a materializar el sueño de tener casa propia de más de 53 mil familias en todo el territorio nacional, sino que contribuyen a la disminución del déficit cuantitativo de vivienda en un 25%.

En el marco de la actual coyuntura generada por el COVID-19, los subsidios de vivienda se convierten en un elemento fundamental para la reactivación económica, teniendo en cuenta que la vivienda es un mecanismo de movilidad social que fortalece el patrimonio de los hogares, asegura su protección y estabilidad económica, que, además impulsa el sector constructor, uno de los sectores que genera mayor empleo y dinamiza el 54% del aparato productivo del país.

Anualmente, a través del Fondo de Vivienda de Interés Social (FOVIS), las Cajas de Compensación Familiar disponen alrededor de 800 mil millones de pesos con los que se asignan más de 53 mil subsidios en todo el país.

De los subsidios entregados, el 97% se destinan para la adquisición de vivienda nueva, 58% han beneficiado a mujeres y el 70% han sido otorgados a trabajadores que reciben ingresos entre 1 y 2 salarios mínimos. A nivel de territorio, el 98% de los subsidios han sido para el área urbana; de los subsidios rurales, el 66% fue para construcción en sitio propio y el 32% para mejoramiento de vivienda.

Estos recursos que se destinan anualmente a subsidios de vivienda, han sido sostenibles y han generado un impacto positivo sobre el PIB del sector de la construcción durante los últimos 20 años, pues dinamizan el desarrollo de oferta edificadora en las regiones, fortalecen los mecanismos de acceso a la vivienda formal y logran establecer esquemas de Gobernanza.

En 2020, con corte al mes de mayo, las Cajas de Compensación asignaron 24.321 subsidios familiares de vivienda por 422.766 millones de pesos, y se desembolsaron 5.822 subsidios familiares de vivienda por valor de 112.018 millones de pesos.

Por esta razón, Asocajas junto con el Ministerio de Vivienda, ha trabajado en diferentes propuestas de ajustes a la normatividad, con el objetivo de evitar que, en el caso de los afiliados a las Cajas de Compensación, pierdan los subsidios de vivienda debido al impacto de la  pandemia, ampliando los plazos para que puedan hacer el cierre financiero y legalizar su subsidio.

Adicional a esto, el Gobierno Nacional lanzó nuevos subsidios para la compra de Vivienda de Interés Social, como mecanismo de reactivación del país y el impulso del sector constructor, que abre la posibilidad a más familias de cumplir su sueño de tener vivienda propia.

La vivienda es uno de los pilares de la reactivación económica del país y las Cajas de Compensación son aliados importantes de este proceso, no solo por el papel trascendental que cumplimos en la asignación de subsidios para trabajadores afiliados y sus familias, sino por el compromiso con el impulso de proyectos inmobiliarios estratégicos y de alto impacto que generan empleo, desarrollo y avance para las regiones”, afirmó Adriana Guillén Arango, presidente Ejecutiva de Asocajas.

Las familias que pueden acceder a este beneficio son hogares con ingresos inferiores o iguales a cuatro salarios mínimos legales y donde ninguno de los integrantes del grupo familiar solicitante sea propietario.

Estos subsidios permiten a las familias colombianas comprar vivienda nueva de Interés Social o de Interés Prioritario, construir en sitio propio mejorar su vivienda; para vivienda usada exclusivamente a población desplazada y madres comunitarias; y otras modalidades como el arrendamiento social y/o el arrendamiento con opción de compra, aprobado recientemente en el Decreto 153