Villavicencio por su situación geográfica y crecimiento económico, ha venido atrayendo la atención de diferentes constructoras, que han evidenciado la necesidad de ofrecer más alternativas en soluciones de vivienda para la población de la región.

Es así como con el objetivo de ofrecer alternativas de vivienda con altos estándares de calidad, la constructora Amarilo encontró en la capital del Meta un mercado con gran potencial de expansión.

Foto: Cortesía Amarilo

La constructora consciente del impacto positivo en la calidad de vida de todos los habitantes de los proyectos de vivienda desarrollados en los municipios cercanos a Bogotá como son: Ciudad Verde en Soacha o Casablanca en Madrid, y consientes de la importancia de replicar este modelo en otras regiones del país llega al Meta.

El primer proyecto de gran escala de la constructora en el Meta está listo para su lanzamiento el 20 de abril. En un lote de 108 hectáreas en la ciudad de Villavicencio, se construirán 7,500 viviendas, Hacienda Rosablanca. Será una excelente solución de vivienda, con gran desarrollo urbanístico, una ubicación privilegiada, facilidades de acceso y transporte a través de la Vía a Puerto López, la vía a Acacias y la carretera Del Amor, además se encuentra cerca a importantes centros de distribución como el Éxito y Home Center.

Foto: Cortesía Amarilo

La propuesta de Amarilo para los habitantes de Villavicencio serán conjuntos residenciales con apartamentos de 42, 53 y 62 metros cuadrados, con amplias zonas verdes, espacios bien distribuidos, área social, piscina y parque infantil.

El espacio público que tendrá Rosablanca contará con zonas verdes distribuidas en una red de alamedas, ciclorrutas y parques, que permitirán tener una alta proporción de espacio público por habitante. Esta es una gran oportunidad para implementar en Villavicencio el modelo de grandes proyectos integrales que en entornos amplios y ordenados, ofrecen a las familias alternativas de recreación, esparcimiento, educación y salud, mejorando de forma significativa su calidad de vida, afirma Roberto Moreno, presidente de Amarilo.