Uno de los temas más importantes en la construcción alrededor del mundo es la seguridad antisísmica, ya que ningún lugar del globo terraqueo está excento de que sucedan estos fenómenos naturales, entones es obligación de los profesionales en este campo preveer cualquier tipo de desastre y ayudar a salvar vidas por medio de la construcción de edificaciones antisísmicas.

En el marco del Summit Arquitectura Chile- Colombia “Oportunidades de Colaboración y Alianzas Estratégicas”, En Obra habló con Cristian Undurraga, arquitecto chileno y embajador de la marca “Arquitectuira de Chile” sobre la importancia de este sistema y su sustentabilidad como parte de todo proyecto, ya que estos son los atributos que caracterizan a la arquitectura chilena. Esto fue lo que nos dijo:

EO: ¿Cuál es el panorama de la seguridad antisísmica en el mundo?

Cristian Undurraga: Chile es una de las zonas más sísmicas del planeta. Esto nos ha obligado a desarrollar técnicas y normas antisísimicas que hoy en día son vanguardia en el mundo. Nosotros estamos construyendo y diseñando el Centro Cívico de la Universidad de los Andes. Allí, hemos aplicado un sistema que es ingeniería chilena, que son los aisladores sísmicos que permiten disminuir el impacto de un terremoto en un 60%.

Este sistema que estamos implementando también se puede colocar en edificios patrimoniales. Se genera bajo los cimientos del edificio como un tipo de tunel donde se incorporan estos aislamientos sísmicos que protegen al edificio patrimonial de un eventual terremeto y también evitan una intervención mayor sobre el edificio existente.

Hoy en día, las normas sísmicas en Colombia son más estrictas y ello obliga adecuar los edificios patrimoniales a estas nuevas condiciones. Sin embargo, muchas veces estas nuevas condiciones alteran el diseño original del edificio o muchas veces hace que se demuela y se construya un falso histórico.

Creemos que los aisladores térmicos permiten conservar el edificio en su condición original y eso es un aporte enorme al patrimonio nacional y del mundo.

EO: ¿Cuánto puede costarle a un constructor implementar un sistema como estos?

C.U.: No es más caro porque se puede aligerar la estructura. Entonces, por una parte tiene un mayor costo en la cimentación y en la implementación de este sistema de aisladores sísmicos, pero por otro lado al aligerar la estructura se puede tener ahorros relevantes.

EO: ¿Qué tipo de materiales se necesitan para este sistema?

C.U.: Estos sistemas son una mezcla de acero y teflón. Se puede colocar en cualquier tipo de construcción, ya sea en albañilería, en hormigón o madera.

EO: ¿Qué debe tener en cuenta un constructor a la hora de colocar estos sistemas?

C.U.: Las normas sísmicas y los elementos que protegen a un edificio de un fenómeno como estos. Lo que se pretende con estos sistemas es que un edificio no colapse y así salvar vidas humanas.

EO: ¿Qué viene a futuro en sistemas de seguridad antisísmica?

C.U.: Yo creo que la ciencia y la tecnología aumentan a una velocidad muy grande de manera que podemos prever en un futuro los materiales y las formas de contener el impacto de un sismo que hoy en día nos puede parecer difícil de imaginar.

En 1960 chile fue víctima del terremoto más grande que se tiene registrado en el mundo que estuvo sobre los nueve grados. En ese momento era impensable un sistema como el que estamos usando hoy en día. De manera que la tecnología y la investigación particularmente de las universidades está avanzando a paso agigantado, de tal forma que cada día tendremos construcciones más seguras.

Este no es un tema del que los constructores se puedan escapar o hacerse los de la vista gorda. Por normativa mundial, es un sistema que debe implementarse en todas las construcciones porque de ello depende que no se tenga mayores daños materiales y no se coloque en riesgo las vidas de las personas.

Por otro lado, el hecho de que Chile busque intercambiar conocimientos y experiencias con Colombia implica nuevas oportunidades y alianzas estratégicas que pueden ayudar al desarrollo del sector en el país, al crecimiento de las empresas constructoras colombianas y al mejoramiento de la economía.