En el marco del evento Reconfigurando el Futuro de Colombia, organizado por la Firma consultora y auditora KPMG, se reunieron representantes del sector público, privado y Gobierno, para abordar asuntos de ‘Infraestructura’, donde se reveló el plan de acción para que el sector siga siendo motor de la economía del país. Los proyectos futuros serán elementales para la generación de empleo y darle dinamismo a la situación macroeconómica de Colombia.

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Los números revelan la importancia que tiene el sector para impulsar la anhelada reactivación económica. En ese aspecto, Marta Lucía Ramírez, vicepresidenta de la República, destacó que cada obra que se realiza tiene un impacto social, entre otras cosas, porque por cada peso de inversión en obras civiles hay 2.7 pesos en producción y, por cada billón de pesos destinado a infraestructura, se producen 28 mil empleos.

La alta funcionaria, explicó eso es un incentivo para seguir trabajando y precisar detalles que lleven a una pronta ejecución de la para la primera ola de las obras 5G, las cuales van a crear 598 mil puestos de trabajo y donde vienen proyectos de alto impacto como la IP aeropuerto suroccidente, la vía Buga-Buenaventura, el acceso Cali-Palmira, Ruta del Sol II, ALO Sur o el Canal del Dique, entre otras.

“El proyecto del Canal del Dique es emblemático en los proyectos 5G, allí es importante informar que el Gobierno tomó la decisión de intervenir el Acueducto de Cartagena para que esté enmarcado en el proyecto, ya que está corriendo un riesgo enorme por la sedimentación; siendo una iniciativa que va a beneficiar a 20 municipios de tres departamentos: 11 de Bolívar, ocho del Atlántico y uno de Sucre”, detalló la vicepresidenta.

“La infraestructura fue la campeona el año pasado, su desempeño fue sobresaliente e impulsó una tercera parte, por lo menos, a la economía colombiana que tuvo un destacado rendimiento en 2019 al comparar con Latinoamérica y el mundo durante 2019”.

Marta Lucía Ramírez, vicepresidenta de la República.

Allí no pararon los datos, la viceministra de Infraestructura, Olga Lucía Ramírez, indicó que el subsector de obras civiles e infraestructura marcó a corte del primer trimestre de este año un crecimiento del 9.1%, lo que lo ubicó como el sector de mejor desempeño. Así mismo, se conoció que, en los primeros tres meses del año, la inversión en infraestructura enfocada a vías, puentes, viaductos y túneles, que es un indicador del Dane, creció 18% en comparación con el mismo periodo del año anterior.

“Aún con la pandemia en la actualidad tenemos el 95% de los contratos vigentes a febrero de 2020 reactivados. El programa de obras 5G va incluir proyectos carreteros, férreos, fluviales y aeroportuarios, con unas inversiones estimadas en 18 billones de pesos, lo cual es una apuesta fundamental por la intermodalidad con la que buscamos garantizar la conectividad del país”, reveló la viceministra.

Francisco Lozano, presidente de la Financiera Nacional de Desarrollo, se mostró en sintonía y expresó que -como parte de la hoja de ruta- se entiende que en el corto plazo se desea generar empleo, pero no se debe olvidar el fortalecimiento de la competitividad en el país o para disminuir, lo cual trae como resultado el cierre de brechas, disminución de la pobreza y -precisamente- disminuir la tasa de desempleo.

Él, sumó que hay una necesidad por avanzar en los proyectos que tienen adjudicaciones o algún tipo de avance, como, por ejemplo, en dos hospitales que fueron adjudicados en Bogotá entre diciembre del año pasado e inicios del 2020, porque -sin duda- se requiere de avanzar en los procesos y construcciones de una manera que calificó como “sin prisa, pero sin pausa”, es decir, haciendo las cosas con eficiencia, pero que no lleve a errores que signifiquen reprocesos que terminan siendo más cotosos.

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Cuidado en la priorización

Alberto Mariño, presidente de Proindesa, consideró que el camino de la infraestructura debe empezar por la priorización y culminación de todos aquellos proyectos que están en ejecución, donde comentó que es fundamental que las mesas de trabajo que se llevan a cabo entre la ANI y los concesionarios de aeropuertos y carreteras lleguen a acuerdos efectivos para evitar mayores afectaciones a los proyectos, sobre todo por asuntos generados por la expansión de la Covid-19.

“Con un Plan Maestro actualizado y la definición de las obras que tienen que ser priorizadas para el país, deberíamos convocar iniciativas privadas sobre esos proyectos, es decir, habría una modificación importante de la ley de las alianzas público privadas, para que no sea el privado quien libremente proponga a nivel de prefactibilidad de las iniciativas, sino que sea el Estado quien derive en esas propuestas prioritarias para el Plan Maestro”, puntualizó Mariño.

David Villalba, socio Líder en Infraestructura para KPMG en Colombia, tildó de interesante la iniciativa de actualizar el Plan Maestro, inclusive, la propuesta sobre la ley de las alianzas público privadas, sin embargo, habló sobre la necesidad que abrió la pandemia sobre analizar las prioridades como la conectividad digital, la infraestructura hospitalaria, mejoramiento de servicios públicos y la infraestructura de transporte más sostenible, que al implementar estímulos de infraestructura obliga a tener muy claros los gastos en todo el país y regiones, además de conocer al detalle cuáles son las cadenas de suministro de la construcción para que puedan fluir rápidamente en la economía real; en las pequeñas y medianas empresas.

“Para un efecto en el corto plazo se esperaría que las entidades a cargo de la infraestructura pongan recursos a trabajar inmediatamente en los proyectos para revitalizar la economía. Eso significa un enfoque en los proyectos contratados tipo 4G o metro Bogotá, donde se puedan agilizar las obras, para tener un esquema que incentive a los constructores para adelantarlas o realizar obras más sencillas como lo son las de mantenimiento o reparación”.

David Villalba, socio líder en Infraestructura para KPMG en Colombia.

Mauricio Ossa, presidente Odinsa, en el panel declaró que el telón de fondo es la productividad y la competitividad, donde Colombia debe seguir haciendo esfuerzos para mejorar sus índices que son relativos a otros países. Estuvo de acuerdo en que la infraestructura es uno de los sectores llamados a apoyar de manera acelerada la reactivación económica. De igual manera, advirtió que ya existe un plan claro para ejecutar, pero “quizás uno piense que el comercio exterior es algo que se debe revitalizar, por ejemplo, fomentando el desarrollo agrícola donde tenemos una gran ventaja comparativa, pero hay que desarrollar vías terciarias y lograr una integración con los corredores viales, lo cual calificó debería tener una prioridad especial para una integralidad de la red de todos los modos de transporte”.

Para cerrar, Estefanía León, directora de Inversiones John Ling Colombia, concluyó que en el corto plazo de debe mantener el foco sobre lo que ya está en marcha, como lo son las obras 4G, o la primera línea del Metro de Bogotá, donde su llamado fue a llevar una adecuada asignación del riesgo, ya que hay un llamado colectivo gremial a fortalecer el componente de la gestión contractual, en Colombia -según ella- se enfocan muchas veces en el cómo mejorar el contrato, pero en la realidad es imposible prever todo lo que va a ocurrir durante un periodo largo de construcción, generando desgaste, desconfianza y demora en la construcción y es algo muy costoso para el proyecto.

“Esas demoras al final significan que los beneficios de los proyectos para la sociedad van a tardar en materializarse, por eso es muy importante aterrizar el discurso a un arreglo institucional de alto nivel de colaboración y confianza entre el público y privado, para tener soluciones para el proyecto y la ejecución de las obras” concluyo la directora.

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