En los últimos años, la automatización ha tomado un papel importante en los hogares de Colombia y el mundo. Ahora la tecnología influye en el momento de la decisión de compra cuando se quiere adquirir una vivienda nueva. Según expertos, para el 2020, el 15% de las edificaciones en el planeta tendrán algún tipo de sistema inteligente, lo que representa un reto y una oportunidad para el sector constructor.
Hace más de diez años, en el país se tenía la idea de que la domótica o la automatización se relacionaba con sistemas tecnológicos para casas inteligentes pertenecientes a personas de estratos altos. También, se asociaba a la creación de edificios modernos para empresas del nuevo milenio.  Sin embargo, para muchas otras familias, tener una vivienda que se pudiera controlar desde dispositivos móviles para mayor comodidad y funcionalidad, no estaba en su cabeza por el elevado costo que implicaba tener estos elementos.
En este momento, esta creencia está pasando a la historia. Hoy en día, tener una casa inteligente ya no es un sueño del futuro, sino una realidad asequible para muchas personas. Por eso, varios empresarios de la construcción han decidido empezar a emplear la automatización como un plus para los proyectos, sin que esto represente costos adicionales para el comprador. A la vez que puede ser considerado como un elemento que da valor diferenciador a las obras de construcción.
Existen diferentes tipos paquetes de domótica con los que pueden contar los desarrolladores de proyectos residenciales para ofrecer a sus clientes, que son:

  • Básico:  Este incluye cerradura con tecnología biométrica, sistema de control de iluminación en zona social y habitación principal, sensores de movimiento para baños y dos parlantes inalámbricos que pueden controlarse a distancia. Todo por un valor aproximado de $2,5 millones de pesos.
  • Preferencial: Este cuenta con una puerta de seguridad con cerradura biométrica, sistema de audio con parlantes de techo para área social, adecuaciones para cortinas motorizadas, sistema de control de iluminación en zona social, alcobas y cocina, y sensores de movimiento para los baños.  Tiene un valor aproximado de $5,5 millones de pesos.

Aun así, los arquitectos solo configurarán los espacios para ajustar los elementos tecnológicos si se incluyen dentro de las propuestas de vivienda, donde se consideran ductos, cableado y puntos de corriente que hacen extensible la automatización por toda la vivienda.
Dentro de las ventajas que trae tener tecnología inteligente dentro de la casa u oficina es que trae mayor confort, funcionalidad y ahorro de energía, entre otros.
Incluir la automatización como valor agregado a las construcciones es una forma de marcar la diferencia, ser innovadores y obtener mayores ganancias, ya que cada día más, las familias buscan propiedades que se ajusten a estos parámetros que demanda el mundo y su desarrollo. Por eso, no hay que quedarse atrás, sino emigrar hacia estas nuevas oportunidades.