Un informe realizado por Dodge Data & Analytics explica el vínculo entre las prácticas de reducción de riesgos y los beneficios que estas traen. Como ejemplo están la realización de reuniones regulares con el equipo de proyecto completo, lluvia de ideas general y el desarollo de planes para gestionar el riesgo.

“La colaboración temprana de los miembros del equipo puede conducir directamente a menos riesgo y crisis del proyecto, un incentivo importante para trabajar mejor juntos, más a menudo”, indicó Steve Jones, director senior de investigación de Dodge Data & Analytics.

El estudio encuestó a propietarios de edificios, contratistas generales y contratistas comerciales. Los problemas más frecuentes de los comerciales son los incumplimientos las terminaciones y los fallos del subcontratista. 

Por otro lado, los generales consideran que la escasez de mano de obra aumenta el riesgo del proyecto y la contratación de mano de obra y gestión de subcontratos como áreas de alto riesgo. Los propietarios se ven afectados en su mayoría por reclamaciones derivadas de defectos de construcción

Tras entender estos problemas, la industria puede implementar distintas estrategias. Una de las más eficaces son las reuniones periódicas con el equipo del proyecto y el desarrollo de un plan para manejar el riesgo. Ambas prácticas ayudan a aumentar la confiabilidad del desempeño del proyecto, mantener la calidad y mejorar la seguridad.