Termina un año con interesantes resultados para el sector de la construcción. Los diferentes actores coinciden en que pese a que situaciones como la devaluación del peso, la caída de los precios en el petróleo y el significativo incremento de la inflación afectaron el crecimiento del país, la industria de la construcción se mantuvo firme y demostró que ante circunstancias tanto externas como internas sigue siendo uno de los motores que impulsa el empleo y el desarrollo del país.

Con estos antecedentes, arranca una nueva era en Departamentos, Ciudades, y Localidades. Los resultados de las elecciones de octubre, en donde nuevamente la sociedad colombiana demostró una gran fortaleza en la toma de decisiones y construcción de democracia, marcan el nuevo derrotero en donde uno de los aspectos vitales para la evolución del país será nuevamente la construcción.

Ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga y Barranquilla van a presentar seguramente nuevas directrices en lo que tiene que ver con políticas públicas que buscarán el mejoramiento de la calidad de vida de la población. Es aquí, en donde nos sentimos muy optimistas porque la elección democrática nos permite ver un escenario para construir sobre lo construido y para cambiar definitivamente aquello que no sirve.

Desde luego, que hay mucha esperanza por parte de los ciudadanos, los órganos legislativos y los mismos mandatarios, pero todo será mejor cuando se empiecen a articular estos asuntos locales con la dinámica que en los últimos años ha desarrollado el Gobierno Nacional. ¡¡Enhorabuena el 2016!! Feliz navidad!!