El mundo está volcado a desarrollar soluciones tecnológicas para la construcción. Países como Estados Unidos, Canadá, Italia, Francia, entre otros; destinan dinero para ejecutar programas que acompañen la innovación y el cambio de tendencias y buenas prácticas en la construcción.

Tanto el gobierno como el sector privado y la academia están a cargo del desarrollo de nuevas técnicas para la construcción. La tecnología ahí juega un papel muy importante porque en este momento todo el desarrollo va acompañado de esto. Colombia debe dar un salto cuántico ante esto porque sigue insistiendo en construir de la manera convencional.

Por eso, se requiere urgentemente de maquinaria, de productos innovadores y de aplicar la tecnología de los distintos países para minimizar la brecha que no está permitiendo el crecimiento frente al mercado global.

Ante esto, es necesario que los constructores colombianos le sigan apostando a la adopción de buenas y exitosas prácticas en la construcción, y en ir a la vanguardia para que se potencialice el beneficio al medio ambiente y la responsabilidad social con el entorno en el que desarrollan los proyectos. Esto ayuda también al retorno de las inversiones de las obras.

Muchas veces no se usa la tecnología por desconocimiento, fata de mano de obra certificada o miedo. De ahí que sea necesario romper con estos paradigmas y aprovechar los nuevos sistemas, equipos o productos de vanguardia para minimizar los tiempos de ejecución, riesgos laborales y costos, mientras se aumenta la calidad de vida y la productividad.

Información tomada de: La República