María Clara Luque, presidente de Fedelonjas, afirmó que durante el 2017, las remodelaciones y las reparaciones crecieron 0,9% mientras la construcción de vivienda bajó -6,2% y la de otras edificaciones cayó -16,2%. Esto indica que las familias prefieren invertir en viviendas usadas porque tienen un costo por metro cuadrado más favorable y mayores áreas”.

Estas cifras del PIB del Dane lo que evidencian es que durante el 2017 más familias le apostaron a la compra de vivienda usada y que realizaron algunas inversiones para actualizar físicamente los inmuebles y dejarlos como nuevos.

Una de las ventajas de la vivienda usada es que las familias pueden encontrar ubicaciones estratégicas, el mercado es mucho más amplio (prácticamente en toda la ciudad de interés), pueden constatar a ciencia cierta qué están comprando y decidir si esa realidad es la que cubre sus necesidades pues no habrá cambios de última hora.

Además, con una remodelación se puede adecuar los espacios como el cliente quiera de acuerdo con sus intereses y necesidades por una inversión pequeña.  Mientras también valoriza el inmueble.

Por otro lado, las actividades inmobiliarias y de alquiler de vivienda también tuvieron un crecimiento del 2,8 por ciento. Esto indica que las empresas inmobiliarias están creciendo cada día más en las transacciones de vivienda usada y en su alquiler.

En conclusión, las personas junto con los inversionistas se dieron cuenta que la finca raíz sigue siendo la inversión más segura a pesar de que la economía esté lenta.

(También le puede interesar: ¿Por qué asistir a Expo En Obra 2018?)