La pandemia del Covid-19 cambió todo lo que conocíamos, y los ascensores no son la excepción. Este vehículo de transporte vertical, por su tamaño y condiciones de uso es un elemento a tener en cuenta cuando se hacen planes de prevención de enfermedades como el Covid-19.

Antes de pandemia los ascensores se podían llenar a máxima capacidad, ahora muchas personas lo evitan por ser un lugar con poca ventilación y de mucho contacto con otras personas. Este es un desafío para muchos gerentes de edificios y para los empleadores que tienen muchas personas trabajando en torres de gran altura como rascacielos.

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Muchos países ya han tomado medidas al respecto, en Bangkok fue noticia un ascensor en el que se instaló un dispositivo piloto en el que una línea de pedales sustituye a los tradicionales botones tanto dentro del propio ascensor como en los pasillos en los que las personas esperan.

Jordan Barowitz, vocero de la Organización Durst, que supervisa la gestión del icónico rascacielos One World Trade Center, en Nueva york explicó para el portal KHN que el edificio con más de 90 pisos y 8000 trabajadores limitó a 4 personas únicamente la capacidad de los ascensores

En España, compañías como la suiza Schindler, dedicada a la fabricación de ascensores y escaleras mecánicas, han empezado a ofrecer paquetes higienizantes y con tecnología ‘touchless’. “Estos ‘kits’ se han desarrollado basándose en las indicaciones marcadas por la OMS y cuentan con la tecnología más efectiva para la eliminación del virus.”, explica esta compañía para el portal El Confidente. 

Los kits también cuentan con dispositivos higienizadores del aire para espacios cerrados, desinfectantes para manos, un sistema de desinfección con luz ultravioleta, la posibilidad de configuración para un límite de personas, un cartel detallado de consejos de uso del ascensor y recomendaciones de prevención y vinilos de señalización pensados para el suelo de la cabina del ascensor y para la parte lateral de las escaleras mecánicas.

“En los próximos años los ascensores tendrán incorporado un sistema de reconocimiento facial con el que los usuarios interactuarán para la gestión de accesos. Aprenderán pautas de comportamiento gracias a la inteligencia artificial y usarán exclusivamente energías limpias”, añade la empresa suiza como apunte hacia el futuro.

Por su parte, KONE, líder mundial en la industria de los ascensores, escaleras mecánicas y puertas automáticas de edificios, desarrolló un abanico de soluciones para enfrentar este reto de nuevos escenarios. esta empresa recomienda analizar los patrones de desplazamiento dentro de los ascensores, y crearon una herramienta llamada People Flow Planning and Consulting, herramiento que ayuda a identificar estas necesidades y adaptarlas a una nueva forma de movimiento fluida y más segura.

“Nuestra prioridad es adaptarnos a cualquier situación para apoyar a nuestros clientes y usuarios, por este motivo proponemos un amplio abanico de soluciones para hacer frente a esta “nueva normalidad”. El objetivo es asesorar a cada cliente de forma personalizada para que cuenten con un desplazamiento seguro y 100% adaptado a sus necesidades”, señala Sergio Álvarez, director de Marketing y Comunicación de KONE.

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