La planta de fabricación de automóviles más grande del mundo reinicia sus operaciones tras un cierre sin precedentes en sus 82 años de historia.


La planta de fabricación de vehículos de Volkswagen en Wolfsburg fue cerrada el 19 de marzo, y su reapertura el 27 de abril es un símbolo del esfuerzo europeo por reactivar la economía. En estándares de producción normales, el complejo produce cerca de 3.500 vehículos al día y emplea a 63.000 personas.

La cadena de suministro de esta planta está esparcida a través de 71 países y más de 2.600 compañías, todas afectadas en mayor o menor medida por la pandemia. La apertura de una planta de esta envergadura sin duda sirve de referente para los demás centros productivos del planeta, y sienta estándares respecto a las medidas que se deben tomar, a fin de salvaguardar la salud de sus empleados y proveedores.

La empresa espera reiniciar sus labores gradualmente, y en dos semanas espera llegar al 40% del nivel productivo que tenía antes de la pandemia. A continuación listamos una selección de las 100 medidas que el consorcio está tomando para este fin:

  • En lugar de los 20 mil trabajadores que tiene en su línea, inicialmente retornan a la planta 8.000.
  • Los turnos se han arreglado para que no se crucen las personas que entran con las que salen.
  • Las pruebas de temperatura las debe hacer cada empleado antes de salir de su casa, y no en la planta.
  • El cambio del uniforme cada mañana es obligatorio, y cada empleado es responsable de hacerlo en su lugar de residencia.
  • Las puertas se abren con los codos.
  • Se debe caminar en una fila sencilla una vez se esté adentro, siguiendo marcadores en el piso para garantizar el espaciamiento entre personas.
  • Se implementará el distanciamiento social en las reuniones de equipos y durante pausas del almuerzo.
  • Las acomodaciones de asientos estarán espaciadas y los salones de conferencia se han convertido en oficinas.
  • Las cantinas permanecen cerradas, cada empleado debe traer su propio almuerzo.
  • Los dispensadores de agua han sido temporalmente removidos.
  • Se evita la recirculación de aire acondicionado.
  • Las herramientas no se comparten entre personas, y son desinfectadas al final de cada turno para el siguiente equipo. Las herramientas no se entregan con la mano, sino que después de la desinfección se dejan en lugares seguros, a distancia, para evitar que otros se contagien.
  • Se están instalando varios cientos de unidades de lavado de manos dentro de la planta.
  • Dentro de lo posible una sola persona trabajará en cada unidad, y las unidades estarán espaciadas al menos 1.5 metros. Los trabajadores que no puedan trabajar a menos de esta distancia deberán portar máscaras.
  • Estas medidas han sido compartidas con los más de 40 mil proveedores y socios logísticos a través del mundo.
  • Los conductores de los camiones que llegan a despachar a la planta deben permanecer dentro del vehículo durante todo el tiempo. La maquinaria empleada para descargar los camiones deberá ser limpiada con frecuencia durante cada turno.

En China, la producción de VW ha alcanzado cerca del 60 – 70% de su nivel de productividad previo al coronavirus. Las plantas llevan abiertas más de un mes, por lo que se espera que el retorno a la productividad anterior a la pandemia aún se demore varias semanas en Europa. Sin embargo, las medidas hasta ahora han sido exitosas y sirven como precedente a las acciones que se están tomando actualmente.