Las constructoras son empresas que cada vez más están en la mira de la delincuencia común y hay que estar preparado para prevenir estas situaciones.

Las modalidades son variadas, entre las que más se destacan están: pedir materiales, inmuebles o dinero a cambio de no ahuyentar a los clientes; robar herramientas y equipos para pedir dinero a cambio de devolverlos. Por ejemplo en Medellín, van aproximadamente 80 casos de hurto de herramientas y equipos para la construcción en lo corrido del año, según José Gerardo Acevedo, brigadier general de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá.

¿Qué hacer?

Estas son algunas recomendaciones que puede aplicar para minimizar las posibilidades de ser víctima de robos y extorsiones.

Seguridadenlinea.com

Es un sitio web que cuenta con aplicaciones móviles para permitir al ciudadano registrar denuncias anónimas geo-referenciadas con evidencia fotográfica y/o video. Entre los servicios que pueden utilizar los constructores están:

• Botón de pánico: desde el celular podrá enviar señales de peligro con la ubicación

geográfica a personas configuradas por el usuario en su teléfono. Lo ideal sería crear una red de constructores que se den apoyo y que sepan cómo actuar en estas situaciones.

• Consultar líneas de atención: ubica el teléfono de cuadrante asociados a un lugar de la ciudad, le informa sobre estadísticas sobre denuncias en barrios y define zonas de interés para ser alertado en el momento en que ocurran eventos de inseguridad.

Cuadrante Amigo

Es el nombre de otra opción tecnológica de seguridad. Es la aplicación más precisa, rápida y oportuna para contactar al policía del cuadrante más cercano (sin una conexión a la red) y completamente gratis.

La aplicación contiene información de más de 3.000 cuadrantes de diferentes ciudades del territorio colombiano y puedes acceder a ellos en cualquier momento (y completamente offline).

Gestión de riesgo

Para el caso de secuestro y extorsión, la falta de conocimiento y escepticismo por lo que pueda pasar, son factores que no han permitido que algunas constructoras utilicen esta herramienta.

La gestión de riesgo se debe aplicar en todos los procesos de una construcción. Para el caso de la seguridad, las recomendaciones para la mejor gestión de los riesgos de extorsión y secuestro son:

• Foco en prevención: cada empresa tiene la tarea de analizar los riesgos de los entornos sociopolíticos en los que desarrolla sus actividades, incluyendo los riesgos de secuestro y extorsión a los que se exponen, y actualizar esos análisis periódicamente.

• Indelegabilidad: la responsabilidad de la seguridad de los ciudadanos es un deber principalísimo del Estado. Los ciudadanos pueden, sin embargo, contribuir de manera significativa en lo que hace a su seguridad en general, y a prevenir y atender adecuadamente los delitos de secuestro y extorsión en particular.

• Coherencia: es importante que cada empresa haga gestión continua para asegurar que, en el día a día, las prácticas que se usan son coherentes con las decisiones que toman para la gestión de los riesgos de secuestro y extorsión.

• Deber de denuncia: de conformidad con las normas legales vigentes, cada empresa debe notificar a las autoridades competentes los delitos de secuestro y extorsión que la afecten, así como formalizar (es decir, elevar la “noticia criminal” ante la Policía, la Fiscalía o Gaula, que es distinto de informar a las autoridades) las respectivas denuncias.

No pago: de conformidad con las normas legales vigentes, pero también por razones prácticas y de compromiso con los derechos humanos, cada empresa debe negarse a pagar rescate de secuestrados y a ceder a presiones extorsivas. Negarse a pagar y a negociar no implica, sin embargo, cortar los canales de comunicación con los delincuentes.

No contratación de seguros: por las mismas razones legales, prácticas y de compromiso con los derechos humanos señaladas en el numeral precedente, las empresas no deben contratar pólizas de seguro que cubran los riesgos económicos derivados del secuestro o la extorsión.

No contratación de negociadores: Se recomienda a las empresas no contratar intermediarios para la negociación de rescate de secuestrados ni de pago de extorsiones, por las mismas razones arriba señaladas; y porque derivar lucro de una actividad ilícita, tal como esos dos delitos, constituye en sí mismo el delito de receptación castigado en el Código Penal.

Extensión a contratistas, subcontratistas y proveedores: cada empresa debe activar mecanismos para hacer extensivas estas recomendaciones con las empresas mencionadas. Por ejemplo, la difusión de la gestión de riesgos y de su compromiso con él.

Compromiso con los derechos de las víctimas de secuestro: de conformidad con las normas legales vigentes, cada empresa debe respetar los derechos del empleado víctima de secuestro, y los derechos de sus familias, al menos en los términos señalados por la ley 986.

Prepararse para las crisis: no siempre la prevención es suficiente, y sobrevienen crisis por secuestro o extorsión. Las recomendaciones para atenderlas son el plan de crisis, comité de crisis, extorsión a la marca, extorsión a funcionarios por razones personales y secuestro de empleados.

Los expertos de Dogman de Colombia,  empresa especializada en vigilancia y seguridad privada recomiendan:

• Documentar políticas y protocolos para la gestión de riesgo.

• Contratación de personal idóneo (jefes de seguridad)

• Contratación de aliados estratégicos especializados (medios tecnológicos, medios humanos y/o caninos).

• Georeferenciación de riesgos antes de iniciar el proyecto (analizar a qué se exponen en el entorno).