La gestión de los negocios, el cambio de operaciones y la adaptabilidad son algunas de las ventajas que ha traído la coyuntura de los últimos meses.

Sin duda alguna, la pandemia del COVID-19 ha venido transformando la realidad de todos los sectores económicos, como el constructor e inmobiliario, que, adicional a buscar la manera para seguir operando, han cambiado sus modelos de negocios. Plantillas de post para editorial arturo min 300x157

Enseguida, le compartimos la conversación que tuvo revista En Obra, con Arturo Vergara, socio de Retailligence, quien nos estará acompañando en la Cumbre Virtual Constructora y Ferretera 2021 (haga clic acá para registrarse sin costo). 

Históricamente, las pandemias han modificaron la arquitectura y las formas como vivimos. ¿Qué cambiará en nuestras ciudades después del COVID-19?

La configuración de las viviendas es el resultado del significado que le damos al hogar y del aprovechamiento que tenemos de los espacios. La cantidad de personas por familia también es un factor esencial al momento de elegir una vivienda, por lo que, como resultado de la pandemia, nuestra relación con el lugar donde vivimos se transformará indudablemente.

Por una parte, se privilegiarán los espacios amplios que ofrezcan excelente confort (cocina, sala, comedor, estudio, etc.). Las áreas comunes de los edificios incorporarán zona de oficinas, salas para reuniones, espacios para video conferencias, etc. Por otro lado, con seguridad las casas retomarán protagonismo gracias a la adopción de las nuevas prácticas dentro la vivienda.

En el escenario actual donde vivimos la nueva normalidad, ¿pueden los constructores e inmobiliarios proyectar inversiones de la misma manera? ¿Qué retos plantea para la ejecución de proyectos y qué alternativas o soluciones podrían considerarse para un desarrollo efectivo de los proyectos?

Como consecuencia del aumento del desempleo y de la contracción del gasto, veremos un desplome en la venta de vivienda (excepto VIS). Tendremos menos absorciones, lo que originará la acumulación de inventarios y la disponibilidad de inmuebles.

Ante esto, el constructor y/o desarrollador no tendrán otra opción que disminuir los precios (ganarán menos, muy poco o incluso perderán algo), en donde la meta principal será desplazar las unidades.
Una posible medida de contrapeso para relanzar las ventas de vivienda no VIS y captar nuevos clientes es que los bancos disminuyan las tasas de interés sobre los créditos hipotecarios. Los modelos de negocio tendrán que ser reevaluados en su esencia y el tiempo para el retorno de la inversión seguramente se ampliará.

Este sector ha sido altamente dependiente de la mano de obra y la pandemia ha visibilizado aún más esta dependencia. ¿Qué se espera de cambios desde la gestión de personal, mercado laboral y desarrollo de proyectos?

Ante esta interrogante, la respuesta es la mejora continua en los procesos, en este sentido, tendrá que evolucionar la forma de ejecutar y la automatización de ciertas actividades. En los tiempos actuales, la eficiencia en el trabajo que requiere mano de obra, tendrá que perfeccionarse y alcanzar un elevado nivel de calidad para lograr los objetivos de desempeño (construcción de los proyectos).

A finales de 2019 venían creciendo las tendencias de espacios compartidos como coliving y coworking. Sin embargo se ha visto impactados estos modelos por las medidas de proximidad y sanitización del COVID-19. ¿Qué va a pasar con estos modelos?

Se prevé que los modelos de espacios compartidos (en la vivienda o en el lugar de trabajo) tengan ajustes poco significativos. En el caso del hogar, las superficies destinadas para oficinas en áreas comunes tendrán mayor demanda tomando en cuenta la tendencia del home office.

Para el lugar de trabajo, las compañías desarrollarán oficinas satélites donde los empleados socializarán, intercambiarán conocimiento, generarán valor y mejorarán su tiempo de desplazamiento. Veremos una transición de los espacios donde se reducirá la cantidad de M2 actuales beneficiando a los espacios flexibles. Aparecerán los modelos de arriendo por proyecto, por día, por hora… lugares conocidos como on-demand workspaces (espacios compartidos que fomenten el trabajo remoto).

¿Qué segmento del mercado considera que tiene mayor potencial en la dinámica postCOVID? Y ¿cuál debe tomar mayores medidas para mitigar el impacto de esta?

En este momento, hemos detectado un buen comportamiento del sector industrial. Con el incremento del comercio digital, se han multiplicado los espacios orientados a la distribución de los productos (centros logísticos). La actividad industrial se mantiene constante o incluso ha aumentado su dinámica.

De igual forma, dentro de las zonas urbanas, pequeñas bodegas de almacenamiento que completarán el último trayecto de la entrega (última milla). Este tipo de espacios presentarán buenas ocupaciones o ventas con precios que generarán alta rentabilidad. En este nicho, aparecerán marcas especializadas con posiciones en diferentes puntos de la ciudad acercándose cada vez más al consumidor.

La digitalización y nuevas tecnologías son consideradas herramientas fundamentales para el trabajo en el nuevo escenario. Como estas van a ser aprovechadas en el ramo constructor e inmobiliario?

Efectivamente, los actores que forman parte de la cadena de valor en el sector de la construcción deberán adaptar sus procesos apoyándose cada vez más en la tecnología. Abrir la posibilidad para evaluar nuevas formas de trabajo con la voluntad de cambiar los paradigmas de la industria.

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