La idea de modernizar a Bogotá,  que parecía imposible de cambiar su aspecto por medio de  la construcción de rascacielos y dar el primer paso para ser como Chicago, New York, Tokio entre otras ciudades grandes del mundo, hoy ya está siendo una realidad. Los proyectos que estarán más cerca de las estrellas de la capital ahora presentan un lado oscuro que pocos conocen.

El decreto 562 de 2014, expedido por el Alcalde Mayor, Gustavo Petro, y el Secretario Distrital de Planeación (SDP), Gerardo Ardila, pretende la renovación urbana y arquitectónica en algunos puntos de la ciudad, pero en realidad, ¿qué tanta planeación tuvo este decreto?
Con colaboración de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) esta es la explicación del funcionamiento  del decreto 562: