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Imagen de: www.eltiempo.com

 

Faltando  pocos días para  las elecciones presidenciales (2014-2018), es necesario conocer los planes de gobierno de los aspirantes, especialmente en la edificación de viviendas, uno de los ejes fundamentales de transformación económica y social.

 

Clara López: Construir VIS, digna y accesible como política de Estado, con un sistema financiero de créditos con tasas bajas de interés y a largo plazo. Estimular la oferta desde distintas modalidades de producción de vivienda (vivienda productiva, desarrollo progresivo, auto construcción, vivienda en arriendo, vivienda transitoria y a través de corporaciones, etc). Utilizar materiales y técnicas de construcción más baratos y sostenibles.

Enrique Peñalosa: Erigir, alquilar y preparar infraestructuras apropiadas para la  atención integral. Adelantar una reforma urbana no solo para hacer vivienda sino hábitats sostenibles, con parques, campos deportivos, sistemas de transporte limpio e infraestructura para la prestación de servicios sociales de calidad: bibliotecas, mega colegios y hospitales.

Marta Lucia Ramírez: Lograr 1,5 millones de viviendas para clase media a través leasing habitacional con el cual las familias vivan en arriendo con término definido y luego paguen un valor residual para ser propietarios. Para estratos 1 y 2 propone vivienda VIP con subsidios y financiación con bajos intereses para que puedan acceder a créditos.

Juan Manuel Santos: Edificar 1.200.000 viviendas, seguir implementando el plan de vivienda gratis para poblaciones vulnerables, 86.000 viviendas para personas que devenguen entre 1 y 2 salarios mínimos y 200.000 más rurales con el apoyo del Banco Agrario. Impulsar el arriendo como opción de compra y crear  urbanizaciones humanas con escuelas, parques y estaciones de policía por medio del programa » Mejoramiento de Barrios».

Oscar Iván Zuluaga: Construir 500.000 nuevas viviendas para trabajadores con ingresos por debajo de cuatro salarios mínimos, sustituyendo parte del impuesto a la renta de las empresas por una prima de vivienda para los trabajadores de menores ingresos y otras 500.000 viviendas para sectores de clase media y población informal y vulnerable.