La interventoría se encarga fundamentalmente de controlar, revisar y supervisar todas las etapas de un proyecto, de forma efectiva y permanente, con el fin de que se cumplan todas las especificaciones contractuales y las exigencias técnicas, administrativas, legales, financieras, presupuestales, sociales, ambientales, etc. Puede ser realizada por un profesional, a título personal o en representación de una persona jurídica para la inspección, vigilancia y control de las obligaciones pactadas con el constructor de una obra. 

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Las actividades de la Interventoría de Construcción son técnicas y administrativas. El interventor, por lo tanto, vigilará que el constructor cumpla con lo establecido en el contrato, y solicitará los ensayos y/o pruebas adicionales cuando lo considere oportuno.
Principales actividades técnicas

  • Verificación y exigencia del cumplimiento de la Licencia de Construcción.
  • Seguimiento a los planos y estudios técnicos y arquitectónicos aprobados.
  • Control de las especificaciones de materiales.
  • Control y ensayos técnicos.
  • Pruebas de las instalaciones, la puesta de la maquinaria y equipos especiales.
  • Control en Seguridad Industrial, Salud Ocupacional y Ambiental.

Principales actividades administrativas Control de:

  • Programación.
  • Presupuesto.
  • Financiero y de anticipos.
  • Garantías y pólizas.
  • Prestaciones Sociales.
  • Inventarios y almacén.
  • Interventoría mensual.

 En síntesis la interventoría tiene como función en la parte técnica, controlar cada parte de los procesos de un proyecto desde su inicio hasta su finalización, con el fin de que se cumplan todas las condiciones establecidas en el contrato y de igual forma cumpla con toda la normativa. 

(Nota con información de arqconsultoria y blog 360enconcreto)