Incumplir con la normativa NSR10 puede traer como consecuencia una multa de un salario mínimo legal vigente por cada 200 metros de área construida. También, puede causar la pérdida de la matrícula profesional o el encarcelamiento del propietario o constructor.

Por eso, para evitarse problemas legales o situaciones de emergencia que puedan colocar en riesgo la vida de muchas personas, es importante que todas las compañías constructoras y los propietarios de una edificación cumplan con esta ley.

Ante esto, Juan Carlos Salazar, gerente general de PPF, nos brinda unas recomendaciones para cumplir con la norma:

1. Lo primero es ser conscientes que es una inversión de alto costo, sin embargo, este se puede reducir haciendo un equilibrio entre ahorro de materiales y alcance de la protección pasiva.

2. Tener conocimiento de la norma, pues esta da herramientas para no proteger si no es necesario. Por ejemplo, las estructuras en cubierta metálica se deben salvaguardar si tienen menos de 7,5 mts de altura. Hay casos en que la cubierta está a 7 mts , es más económico hacer la ampliación que tener que pagar por el servicio de protección.

3. Determinar el mejor método de protección, de acuerdo a las necesidades de cada edificación. Así se establece si es mejor proteger con pintura, mortero o placas (no se utiliza mucho) solo para diseños arquitectónicos innovadores, en varios casos se puede hacer una protección mixta.

4. Establecer el tiempo de protección, clasificar la edificación y sus necesidades es clave para ahorrar costos. Para esto, es necesario conocer la norma actualizada, pues ha cambiado la categorización de riesgo de incendio. Ahora puede ser a una o dos horas. Es importante también tener en cuenta el clima dónde se encuentra la construcción ya que cada uno tiene un manejo diferente.

5. Contratar una empresa experta que los asesore en ese procedimiento. Si bien el método más usado es pinturas, un maestro de obra no tiene el conocimiento necesario para hacer uso de los equipos especiales y la aplicación correcta.

Si se aplican estos requerimientos de ley se logra mejorar la seguridad de las edificaciones y fortalecer la función pública de los curadores urbanos. Recuerde que las alcaldías son las encargadas de hacer el seguimiento al cumplimiento de esta norma en las obras.

Por ello, es fundamental capacitar personas que puedan identificar si las construcciones cuentan o no con este sistema de protección contra fuego.

Además, al concluirse la obra, el supervisor debe expedir un certificado técnico en el cual se manifieste que la edificación se construyó conforme a la licencia de construcción y cumpliendo de las normas de sismo resistencia.