El decreto 485 de 2015, pretende conservar, rehabilitar y preservar los cerros orientales de la ciudad, y establecer restricciones a la construcción de edificaciones en este lugar, evitando la expansión de Bogotá en ese lugar..

Este decreto está planeado para 10 años, buscando la adecuación de los cerros, creando 40 kilómetros de senderos, cinco equipamientos culturales, 14 hectáreas dedicadas a espacios de educación ambiental y 10.000  m2 de huertas comunitarias.

“Por primera vez, Bogotá cuenta con un plan para generar responsabilidades que hagan viable la gestión de este suelo y se habilite espacio público que aporte a las sostenibilidad de la ciudad”, indicó Gerardo Ardila, secretario de Planeación.

De la misma forma, algunos constructores acogen esta norma de buena manera, atendiendo al llamado para proteger el medio ambiente.

Por su parte, Angélica Osuna, directora comercial de Constructora Parque Central, explica que este decreto es una excelente decisión, “porque los cerros de Bogotá a medida en que las construcciones sigan creciendo se van a perder y la sostenibilidad y el cuidado al medio ambiente son temas importantes”.

Asimismo, Fernando Marín, presidente de Constructora Grama, afirma estar de acuerdo con la proyección de los cerros “siempre y cuando la norma hable de cumplir con los términos ambientales. Se pueden tomar otras zonas para construir, hay que respetar los cerros”.

Los cerros en 2026:

Este plan a 10 años, tiene los siguientes objetivos:

1. Tener una zona pública para el disfrute del ambiente y el paisaje.

2. Evitar que la ciudad siga creciendo hacia los cerros orientales.

3. Mejorar los espacios para la vida y la ecología.

4. Incluir a los cerros orientales como patrimonio ambiental y cultural.