SAM, (Semi-Automated Mason o Albañil semi-automatizado) es un robot que se encarga de las tareas repetitivas de la albañilería básica, según informa la MIT Technology Review, con la capacidad de aumentar significativamente la distribución de ladrillos en una construcción.

Este, se encarga de recoger los ladrillos, hacer la aplicación de mortero y luego colocarlas en los lugares designados, mientras que su compañero humano maneja la configuración del lugar de trabajo, ubicando ladrillos en áreas específicas y mejorando la calidad estética de la obra mecánica de SAM.

Más allá de la construcción tradicional

Un albañil humano puede distribuir entre 300 y 500 ladrillos al día. Mientras que SAM puede alcanzar  entre 800 y 1.200 diarios. Aún así, Scott Peters, co-fundador de la compañía Construction Robotics, que diseñó a SAM, afirma que el objetivo de este robot es “mejorar la eficiencia general, no reemplazar humanos, pues, siempre habrán trabajos que un robot no puede hacer”. Según la compañía, un humano trabajando con un SAM equivale al trabajo de cuatro albañiles.

Aunque su papel se basa en las tareas repetitivas, también puede adaptarse a las condiciones del lugar de trabajo, pues puede hacer la diferenciación entre dibujos teóricos y las condiciones reales del sitio del construcción. Asimismo, puede trabajar en los pequeños detalles, como estampar un logotipo siguiendo un mapa de píxeles de la imagen y agregando texturta a la fachada del muro al esculpir los ladrillo golpeándolos en incluso, media pulgada.

La compañía le apuesta a SAM por los siguientes beneficios

Reducción del esfuerzo físico sobre el albañil y el equipo; el albañil se centra en las articulaciones de herramientas y la calidad de la pared
Menor impacto sanitario y de seguridad en la fuerza de trabajo
Tasa de producción y rendimiento consistente

Las primeras tres unidades de SAM salieron a la venta a finales de 2015, en EE.UU.

Opinómetro:

Según Juan Pablo García, gerente de construcción de Gerencia Construcción y Arquitectura (GCA) este robot en las construcciones “funcionaria si ya se tienen los diseños digitalizados en los sistemas BIIM, porque se le puede dar las coordenadas, pero hasta no tenerla aplicada en los diseños y en la empresa no lo veo muy ultil”.

Para Jerónimo Salgado, director comercial de Conalturas, explica que “tendriamos que ver como opera en las cubarturas o en los detalles, y comparar cómo lo hace un humano, porque siento que el mundo de la construcción es muy artístico y se necesitan las personas para tener el nivel de detalle y perfección que se busca”.