El sector de la construcción tuvo una caída del -1,4%, lo que se sumó al bajo crecimiento del PIB durante el primer trimestre (1,1%).

El comportamiento de la rama de construcción se explica por la Construcción de edificaciones con -7,1%, mientras que en el primer trimestre de 2016 la variación fue 11,5%, la más alta para un primer trimestre en los últimos 8 años. No obstante, obras civiles (3,5%) y trabajos de mantenimiento de edificaciones (1,6%) registraron variaciones positivas.

Son varias las razones de este desaceleramiento. Entre ellas está las altas tasas de interés y la reforma tributaria en el sector. Por otro lado, hay altas expectativas en la vivienda social; durante los primeros cuatro meses del año hubo un aumento de 0,87 puntos porcentuales respecto al 2016.

De acuerdo al Dane, el área total licenciada entre enero y marzo para la construcción fue de 5,5 millones de metros cuadrados, con una variación del 2,9% respecto al mismo periodo del año pasado.

Sandra Forero, presidenta de Camacol, indicó para La República que “la coyuntura actual exige políticas que favorezcan la inversión de los hogares y den certidumbre a las firmas para el lanzamiento de proyectos”.