El negocio de los andamios, encofrados y formaletas es uno de los que menos se habla en Colombia, pero de los que más crece a la par con la construcción.

Las nuevas tecnologías y los avances se habían demorado en llegar por cuenta de la crisis económica en Europa, el principal proveedor de estos artículos.

Uno de los negocios que está más ligado al crecimiento del sector constructor es el de los andamios, encofrados y formaletas, pues es uno de los principales proveedores de las constructoras de vivienda, edificaciones e infraestructura. Se calcula que cada año este sector mueve más de US$260 millones y que en los últimos años ha empezado a modernizarse con tecnologías traídas en su mayoría de Europa y algunas de Estados Unidos.

En el país son varias las empresas que se dedican al tema. Entre las más destacadas se cuentan Coeneq, Equinorte, Grupo Alsina, Andamios Anderson de Colombia, Foster y la alemana Peri, entre otras. Estas compañías que se están viendo beneficiadas con programas del gobierno como el plan de construcción de las vías de cuarta generación (4G) o de nuevos colegios y universidades que llegaron con la segunda versión del Plan de Impulso a la Productividad y el Empleo (Pipe 2.0), tienen como una de sus grandes cartas de presentación las certificaciones de calidad internacionales de sus insumos.

De hecho, por el lado de los andamios, hace solo tres años el Ministerio de Protección Social emitió una resolución (1409 de 2012) con la que estableció un Reglamento Técnico de Trabajo Seguro en Alturas, con el que se buscó reducir la accidentalidad y muertes en el sector. Además de exigirse el cumplimiento de las Normas Técnicas Colombianas (NTC), también se ha buscado un mayor acercamiento a estándares de organizaciones como la Asociación Española de Normalización y Certificación (Aenor) y la Occupational Safety and Healt Administration (Osha).

“Por ejemplo en el caso del andamio multidireccional tiene un sistema que es Cup-Lock y otro es Ring-Lock. El Ring-Lock podemos decir que es mejorado del Cup-Lock”, señaló Sandra Giraldo, gerente nacional de negocios de Equinorte, empresa especializada en andamios y encofrados, y añadió que “los equipos que tenemos son certificados. Los compramos en Estados Unidos y vienen ya con la certificación, incluso con Bureau Veritas, proceso que hizo el mismo proveedor. Esto para el caso de nuestros andamios multidireccionales”.

Algunas de las certificaciones más comunes en este tipo de instrumentos son las ISO 9001:2008; ISO 14001:2004; OSHAS 18001:2007; EN 12810 y 12811, y NORSOK S006. En estas se incluyen los andamios para construcción de viviendas, edificaciones, infraestructura, industria y sector mineroenergético, que es otro de los grandes clientes de las empresas del sector.

De hecho unos de los andamios más seguros que existen en la actualidad, los multidireccionales, fueron empezados a usar hace algunos años por las compañías petroleras pero por sus condiciones se empezaron a popularizar en las otras industrias que tienen trabajos en altura.

Andamios y Estructuras de Colombia (Andescol) señala que la Resolución 1409 de 2012 estableció que trabajo en alturas se considera a toda labor que se realice a más de 1,50 metros sobre un nivel inferior, y en estas se deben tener en cuenta aspectos como “estabilidad de las estructuras, alturas, sujeciones, vientos, accesos, capacidades de carga, plataformas” con el fin de garantizar “la tranquilidad de los empleadores y la seguridad de los trabajadores en obra”.

“El andamio debe cumplir con unas condiciones específicas de trabajo en alturas. Para eso se está utilizando el andamio multidireccional, que tiene en común que todas las piezas están diseñadas para solo trabajo en alturas. Hay muchas certificaciones, como la de cargas, de diseño de andamios, de materiales de construcción, se especifican clases de estas estructuras, espesores de los materiales, flexibilidades de las plataformas, entre otras”, afirmó Sergio Rodríguez, director técnico de Foster Colombia.

Según el experto, estos multidireccionales se pueden alzar hasta 50 metros. Ahí se deben tener en cuenta reglas de estabilidad dependiendo de si está anclado o no. “Si no está anclado, el lado mínimo que debe tener es de la altura dividido entre tres, en exteriores, y entre cuatro, si es interiores”, agregó.

Otro de los tipos de andamios que se usan para trabajos a grandes alturas son los colgantes motorizados. “Se implementan en el cubrimiento de fachadas, como las de vidrio que están siendo tan populares. Ese tipo de andamios ayudan mucho en el desarrollo ”, dijo Giraldo.

Las empresas del sector constructor han ido entendiendo la importancia de las certificaciones y los procesos en este tipo de herramientas con el fin de minimizar los accidentes y muertes laborales.

“Se reduce bastante. El manejo de esos andamios está regido por la norma de trabajo seguro en alturas. Tiene que tener un oficial abajo, dos personas arriba, entre otras especificaciones. Todos tienen que estar trabajando con la misma normatividad y baja la accidentalidad porque son diseñados para trabajar de esa manera ”, concluyó Rodríguez.

El negocio de formar paredes

En Colombia cada vez se construyen más megaobras. Tan solo los planes con las vías de cuarta generación tendrán una intervención en 8.000 kilómetros de carreteras, dejarán 159 puentes y más de 1.300 viaductos de acuerdo con el Ministerio de Transporte. Esto sin contar los 34 aeropuertos que se intervendrán y que están a cargo de la Aeronáutica Civil, o los cientos de proyectos hoteleros, de vivienda y de edificaciones que se hacen en las principales ciudades.

Una de las empresas que le está sacando jugo a estos grandes proyectos es la alemana Peri, que es la encargada de proveer la formaleta del hotel BD Bacatá, en Bogotá, el edificio más alto de Colombia con 216 metros y 67 pisos. Además también está brindando sus servicios en la torre de control del aeropuerto Eldorado y en la central termoeléctrica Gecelca III en el departamento de Córdoba.

En esta última se están implementando varios de sus sistemas más novedosos, como el encofrado para losas con vigas Multiflex (para cualquier espesor, cualquier planta y altura; permite grandes luces y reduce la cantidad de piezas a desplazar), el encofrado para pilares Trio (pueden ejecutarse secciones de hasta 75 x 75 centímetros (cm), moduladas cada 5 cm) y el sistema Multiprop (permite adaptarse perfectamente a la medida de cada obra según el encofrado para losas).

Equinorte es otro de los grandes actores del sector. Entre los proyectos en los que está interviniendo
se encuentra la planta de Postobón en Malambo, Atlántico, y la Zona Franca de Galapa, en el mismo departamento. Allí fue utilizado el sistema de encofrado Steel-Ply, que gracias a su tecnología permite ahorro de tiempo y dinero, da fácil manejo manoportante, es liviano y se ajusta a diversas medidas.

“Con la crisis económica, muchísimos de los sistemas que había en España o en Europa no habían llegado a Colombia. Pero ya se están viendo este tipo de sistemas. Hay encofrados horizontales con acabado a la vista. Lo que se veía en encofrados horizontales no era gato-cerchachaza, pero ya hay unos sistemas rápidos de desencofre donde puedes subir el 80% y dejar el 20%, en donde la última capa que estás poniendo es una madera fenólica, que le da un acabado a la vista, es mucho más rápido de trabajar y queda mucho mejor. Da más rapidez”, explicó Giraldo, la gerente nacional de negocios de Equinorte.

Coeneq, empresa con cerca de 18 años de experiencia en el negocio, también le apuesta a las últimas tecnologías. Uno de sus productos más novedosos es Suemci, un sistema de un conjunto mínimo de elementos metálicos que permiten multifuncionalidad, graduabilidad y fácil armado, para obras que demanden vaciado de concreto. Los paneles graduables permiten que se acomoden a muchas medidas de acuerdo con los requerimientos de cada obra y para construir “muros, columnas, vigas, losa, borde de losa y sardinel, entre otros”.