Es un sistema liviano construido por páneles, conectores y accesorios en materiales termiplásmaticos, para crear muros y cubiertas en la mitad del tiempo comparado con los sistemas tradicionales.

Es un producto producido en Cartagena con mano de obra colombiana con base en el compromiso por la calidad y la sostenibilidad, que le ha abierto los mercados del mundo.

Catacterísticas

-Es liviano, por consiguiente fácil de transportar a zonas alejadas y de difícil acceso.

-Es termoacústico, por lo que se adapta a variados climas; no lo afecta la humedad, los microorganismos, o salinidad del mar. Resulta ideal en ambientes agresivos.

-No necesita mano de obra calificada para su armado, ni tampoco movimiento de tierras, y por lo tanto, el uso de maquinaria pesada.

-Por su tratamiento contra rayos UV (ultravioleta), mantiene su color durante toda su vida útil y puede durar más de 50 años.

¿Cuáles son las claves para exportar?

Según William Darío Pardo Moreno, gerente comercial de Azembla, lo recomendable es:

– Entender el mercado y eso obliga adentrarse en la idiosincrasia, en cómo se vive, tener reuniones con constructores, mirar los focos del mercado y definir las circunstancias claves que se pueden aprovechar.

-Aprovechar las ventajas comparativas como el servicio que ofrece Colombia.

– Otro ítem importante cuando se exporta es “estar presente”. Eso es, prestar un soporte técnico presencial y humano, incluso para el cliente final e innovar en la manera de gestionar la relación. Eso también incluye aprender de primera mano cómo se hacen los negocios en cada país y entenderlos.

“El empeño exportador, no solo es una carta de presentación del país hacia los mercados internacionales, es también empleo y progreso para las regiones y una gran lección para el sector constructor nacional, evidenciando que en el país hoy se generan productos de altísima calidad, que pueden apoyar su crecimiento, con menores costos, mayor eficiencia y un compromiso real con la sostenibilidad”- concluye el gerente de Azembla.