En la retina de los colombianos aún están frescas las imágenes de imponentes estructuras que se han derrumbado en el último tiempo como el famoso edificio Space en Medellín o el enorme puente de Chirajara en la vía que conecta a Bogotá con Villavicencio.

También están presentes las obras públicas que presentan deterioro y desgaste poco tiempo después de su inauguración, así como las noticias recurrentes sobre proyectos que terminaron costando mucho más de lo que se estableció en un principio.

Ya sea por negligencia o por corrupción, una de las causas de esta realidad es la falta de tecnologías para el control de obras civiles, porque en muchas ocasiones el hacerlo de forma tradicional impide visibilizar las acciones de cada uno de los actores en un proyecto de construcción.

En el sector público, los diferentes entes gubernamentales así como las instituciones públicas están llamados a implementar modelos de control más efectivos que aseguren la transparencia y la trazabilidad a la hora de construir obras civiles.

Una cifra que puede ejemplificar el problema es que en el país existen actualmente 382 proyectos de obras inconclusas que comprometen recursos por $3,3 billones de pesos de ejecución, según datos del Departamento Nacional de Planeación y la Secretaría de Transparencia de la Presidencia.


"Con la incorporación de la tecnología, no solo se logra mayor eficiencia en la construcción y el funcionamiento de obras y proyectos, sino que además se pueden evitar dos aspectos graves: las fallas de calidad y la corrupción"
- Stephen Goldsmith, profesor de Gobierno de Harvard Kennedy School y ex vice alcalde de Nueva York.

 

La tecnología ya está beneficiando al sector de la construcción y se perfila como un aliado fundamental para el control de obras públicas.

Multivista, proveedor líder mundial de servicios de documentación visual para la construcción, cuenta con una plataforma web intuitiva basada en la nube que ya ha beneficiado a más de 230 millones de metros cuadrados en diferentes partes del mundo integrando tecnológicamente las necesidades de mitigación del riesgo, y por lo tanto de control, de todos los actores en la construcción.

Estas tecnologías pueden ser una solución para que las obras públicas tengan un control adecuado porque involucran en todo el proceso de construcción a los dueños, los arquitectos, los constructores e incluso las aseguradoras.

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