Durante los últimos años uno de los materiales de construcción que más ha evolucionado es el concreto, debido a los adelantos de la ciencia y  aplicaciones cada vez más versátiles.

Por esto los constructores deben estar al día con las innovaciones del cemento y de este modo elegir el que más se ajusta a sus proyectos. Estas son tres de las más recientes innovaciones del concreto:
 
Concreto flexible

Este material está compuesto por agua y cemento tradicional, pero para crear las características de flexibilidad en su estructura, en vez de agregados tiene arena de sílice, cenizas volantes y fibras sintéticas de alcohol de polivinilo. Gracias a estos componentes el concreto puede doblarse ante tensiones o sobrecargas y, en caso de sufrir pequeños agrietamientos, estos se autosellarán a partir del carbonato de calcio que se forma con la combinación del cemento, dióxido de carbono del ambiente y agua de lluvia.

Concreto auto-reparable con bacterias

Es común que el concreto presente grietas permitiendo que el agua y cloruro de sal pueden filtrarse en las fisuras preexistentes y hacerlas más grandes. Con el tiempo, esto puede convertirse en un problema al que ya se le ha dado respuesta.

La solución la han encontrado en la utilización de bacterias como insumos. Cuando el cemento empieza a tener grietas, estas bacterias se activan con el agua y producen un componente de la piedra caliza llamado ´Calcita´ que llena la grieta, reparándola y generando nuevamente consistencia.

Concreto permeable

Este tipo de concreto permite el paso del agua a través de la superficie para almacenarla, reutilizarla o simplemente, para permitir su infiltración en el suelo donde continúa con su ciclo natural. Es un desarrollo de bajo impacto el cual considera el agua como un recurso vital y no como un residuo. También puede ser utilizada en construcciones enfocadas en lograr certificaciones ambientales.