Según un estudio realizado por la plataforma inmobiliaria Properati, del grupo OLX, la tendencia creciente al uso mixto del suelo ha generado incrementos en la valorización y el crecimiento vertical de la ciudad.

En los resultados se hace visible que en Bogotá hay un mayor uso del suelo para construcciones residenciales con un 82%, seguido de las comerciales con un 10%.

De acuerdo con el análisis, las zonas en las que existe un incremento en los inmuebles para vivienda son las que más se han valorizado. Esto concuerda con el último estudio de censo realizado en Bogotá, en el que las áreas de uso residencial presentaron un incremento del 75% en su valorizaron.

Los resultados del estudio muestran que del total de construcciones de Bogotá, que son en promedio 2’342.018, el 82% está destinada a un uso residencial, mientras que un 10% al uso comercial y un 4% a industrial.

La oferta residencial refleja el buen momento del sector en Bogotá, gracias a las modificaciones hechas al Plan de Ordenamiento Territorial (POT) donde se permite generar construcciones residenciales para así ampliar la capacidad instalada para la llegada de nuevos residentes a la ciudad.

En contraste con esto, un gran porcentaje de residentes de la capital colombiana buscan como opción de vida los pueblos cercanos a Bogotá, tales como Zipaquirá, Calera, Mosquera, entre otros. Esto permite aún más la expansión de la ciudad y dinamiza la economía local.

“La más amplia disponibilidad y versatilidad que implican los cambios en los usos de los suelos redunda en beneficios de distintos tipo. Por un lado, le agrega diversidad a las zonas de la ciudad, permitiendo encontrar distintos tipos de actividades en áreas más pequeñas. Y esto, por otro lado, aporta para desconcentrar algunas zonas altamente concurridas por ser referentes de un solo tipo de actividad”, afirma Gabriel Gruber, gerente de Properati.

El siguiente cuadro muestra los datos sobre el uso de suelo en Bogotá y el número de construcciones de acuerdo con los usos:

 

Uso del suelo

Gabriel Gruber resalta que “las localidades en las que mayor crecimiento vertical está teniendo Bogotá, son las áreas que por tradición eran residenciales y que hoy tienen una amplia presencia de construcciones destinadas para el uso mixto, como Usaquén, Chapinero y Teusaquillo”.

Agrega que “esta distribución va de la mano de la disposición del gobierno local tendiente a que las empresas industriales se reubiquen en zonas aledañas o cercanas a las salidas de la ciudad, con la finalidad de generar mejor circulación de los vehículos y mejor calidad en el aire de la ciudad”.

 

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“En la medida en que la ciudad limita el espacio para urbanizar o industrializarse, se reduce la oferta del suelo generando una creciente demanda de personas por adquirir un bien en venta o arriendo, hecho que hace encarecer los costos de las propiedades y por ende generar un incremento en el costo del suelo”, afirma Johan Avendaño, experto en geografía y gestión ambiental.

Es así como el aprovechamiento del espacio y los nuevos usos que se ha dado en estas localidades, han generado un aumento en los valores de las propiedades, tanto en venta como en arriendo, a tal punto de contar con las construcciones más costosas de la ciudad. Así mismo, tienen mayor número de propiedades en los estratos más altos como lo refleja el siguiente cuadro:

suelo por localidad

Estos hechos que se analizan dentro del estudio nos demuestran que el uso de suelo de Bogotá está ampliándose cada día un poco más, situación que ayuda al crecimiento económico de la ciudad en términos de valorización del terreno, como también en aspectos sociales como mejorar la calidad de vida de las personas.